Maggie Alarcón

Damocles entre Cuba y EEUU

In Alan Gross, Blockade, Cuba/US, Cuban 5, Cuban Embargo, Politics on October 9, 2012 at 10:22 am

Margarita Alarcón Perea

Judy Gross, visitó a su esposo Alan hace unas semanas. Pudo verlo  en tres ocasiones durante su corta estadía en la isla. Luego de estos encuentros y a su regreso a los EEUU,  la Sra. Gross hizo declaraciones públicas a través de su abogado. En las mismas planteó que su esposo estaba en una situación de salud muy precaria y que debería ser puesto en libertad por razones humanitarias.

Alan Gross, diabético e hipertenso, ha perdido mucho peso desde su encarcelamiento. Reside en un hospital militar en la Ciudad de la Habana y comparte su espacio con otros reos en condiciones similares (todos cubanos). Está bajo una dieta estrictamente controlada y es monitoreado a diario por los médicos del hospital. Su pérdida de peso es probablemente debida a dos factores fundamentales: la dieta estricta para tratar y controlar su diabetes e hipertensión y la afectación emocional obvia que produce el hecho de estar encarcelado, sea uno quien sea.

Gross ha dicho públicamente que su situación puede dar un vuelco radical si los EEUU y Cuba hicieran lo que Israel y Palestina el año pasado: canjear a 1000 por un preso.  Él,  (Gross),  ha dicho públicamente que su libertad sería tan sencillo como canjearlo por los Cinco Cubanos presos en los EEUU.

El gobierno cubano por su parte ha sido cauteloso ante la posibilidad de promover abiertamente una acción tal y lo que ha hecho es hablar de promover conversaciones abiertas con los Estados Unidos respecto a hallar una “solución” a la situación.

La directora del departamento de EEUU del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, dijo la semana pasada que Cuba ha enviado múltiples mensajes al Departamento de Estado proponiendo sostener conversaciones y ofreciendo una solución al dilema. Los EEUU hasta el momento han respondido a la prensa a través de un vocero que “no cree que Cuba quiera hablar sobre el tema de Alan Gross.”

En una entrevista radial, Judy Gross dijo que su gobierno “tiene una responsabilidad moral” por haber enviado a su marido a Cuba. (Arturo López –Levy in THN)

Sin embargo, el Departamento de Estado no ha dado respuesta alguna y lo que vemos hoy es la noticia de una reacción de miembros del Congreso de esa nación, exigiendo la liberación inmediata de Alan Gross por razones humanitarias.

Esta jugarreta es de doble filo, socava la posibilidad de un paso positivo,  a la vez que disminuye la probabilidad de que ambas naciones lleguen a un consenso sobre el tema y mejorar las relaciones bilaterales, y no es más que la prueba que la jugada está en manos de EEUU y que este simplemente no quiere jugar. En buen cubano: “quieren trancar el dominó.”

Al presidente Raúl Castro, le falta poco para andar gritando a los cuatro vientos que su gobierno está dispuesto a dialogar con el gobierno de los EEUU sobre todo lo que concierne a ambas naciones, sin restricciones, sin quid pro quo. Una vez más, como en el caso de Alan Gross, la respuesta ha sido cero, nula, silencio total.

La realidad es esta: por un lado tenemos a Alan Gross, que vino contratado por una empresa para entrar de manera ilegal a la isla equipamiento electrónico que en Cuba es considerado ilegal. Hizo esto porque ese fue el trabajo que le encomendaron y por el cual le pagó US AID. En el caso de Cuba, esta acción iba dirigida a “promover” la democracia. Mi pregunta es esta: ¿Quien le dijo a los EEUU que queríamos que nos exportaran su forma de gobierno? ¿Fueron acaso los nativos y yo no me enteré de la reunión? ¿Fueron las Naciones Unidas o su Consejo de Seguridad? No, para nada. Los que lo piden a gritos son en su mayoría miembros del cabildeo legislativo y político Cubano Americano, que lamentablemente tiene las riendas en las manos cuando de la política de EEUU hacia Cuba se trata.

Por otra parte, Cuba tiene a cinco hombres presos injustamente en los Estados Unidos. No eran espías, ni intentaban derrocar al gobierno de los EEUU. Simplemente estaban protegiendo a su patria de los actos perpetrados por individuos radicados en los EEUU, específicamente en el Sur de la Florida y Nueva Jersey.

¿Acaso no ven la diferencia, o será que nada más la vemos Judy, Alan Gross y yo?

El gobierno de los Estados Unidos en el pasado ha puesto en libertad a inculpados que han hecho mucho daño a esa nación. Los Cinco Cubanos no le hicieron NADA a los EEUU; en última instancia le hicieron bienes y evitaron males.

Lamentablemente, todo apunta a que una solución en un año electoral será imposible. A menos que ocurra un tsunami de apoyo nacional e internacional, algo que agite al gobierno de los EEUU, el caso de Alan Gross y de los Cinco se convertirá en la espada de Damocles en el conflicto entre los dos países, peor aun de lo que lo ha sido el bloqueo en toda su triste historia.

  1. […] Leer Completo Share this:TwitterFacebookEmailPrintMorePinterestLinkedInRedditTumblrStumbleUponDiggLike this:LikeBe the first to like this. This entry was posted in Uncategorized. […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: