Maggie Alarcón

Archive for the ‘CELAC’ Category

Salvar a Venezuela

In CELAC, History, Politics, Politics on April 21, 2017 at 2:03 pm

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Por Ricardo Alarcón de Quesada

La hostilidad del imperialismo estadounidense hacia la Revolución Bolivariana ha sido permanente y multiforme desde que Hugo Chávez resultó electo Presidente. Según avanzaba el proceso de transformaciones sociales promovido por Chávez, siempre respetando las normas constitucionales y la legalidad, el Imperio ensayaba nuevas acciones agresivas violatorias del Derecho Internacional.

La obra revolucionaria rescató a millones de venezolanos de la pobreza absoluta y la miseria, puso fin al analfabetismo, garantizó a todos y todas el acceso a la educación y la atención médica gratuita, les devolvió, en fin, la plena soberanía.

Venezuela ha cambiado sustancialmente. Sus grandes riquezas naturales, por primera vez en la historia, no son para el disfrute exclusivo de una minoría, sino que han sido y son redistribuidas para beneficio de las amplias masas. Pero ha sido una marcha cuesta arriba sorteando obstáculos de todo tipo.

Defender lo mucho que ha logrado y seguir conquistando mayores cotas de justicia constituye un perenne desafío para el pueblo del Libertador. Intentos de golpe de estado, “huelga” petrolera, sabotajes, sanciones económicas, diplomáticas y políticas, amenazas militares y una descomunal, multimillonaria, propaganda para aislarla y pretender justificar la intervención foránea, han sido el pan de cada día impuesto a un pueblo que, en contraste, no sólo no ha atacado ni dañado a nadie sino que se convirtió, al mismo tiempo, en ejemplo de fraternidad para con los otros pueblos del Continente.

Porque si Venezuela ha cambiado mucho, el Imperio no ha cambiado nada. Ayer, Obama, sin temor al ridículo, determinó que Venezuela es “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos”. Ahora Trump blande contra ella la llamada Carta Democrática Interamericana, cuyo texto debemos suponer que no ha leído pues, como se ufana en proclamarlo, el actual mandatario detesta la lectura.

La muerte de Hugo Chávez fue un golpe doloroso que estremeció a su país y al mundo. Desde Bolívar nadie hizo tanto como él por la emancipación de su pueblo, nadie supo hacer de Venezuela paradigma de solidaridad humana y auténtica democracia. Dedicado a su causa hasta el último aliento, antes de despedirse, Chávez propuso como a su sustituto y continuador a Nicolás Maduro, su mejor discípulo, un joven obrero y cercano colaborador, quien, en aquellas dramáticas circunstancias y enfrentando a una poderosa maquinaria de difamación y odio en su contra, resultó vencedor en las elecciones generales.

El gobierno de Maduro no ha conocido un instante de respiro. A la drástica caída en los precios del petróleo en el mercado internacional se ha unido la guerra económica desatada por Washington y en la que participa abiertamente la oligarquía local que especula con las limitaciones materiales y provoca escaseces y malestar. Estos fueron los factores principales que permitieron a la oposición obtener una mayoría de escaños en la Asamblea Nacional.

Hay que recordar que desde la primera elección de Chávez como Presidente en Venezuela se han realizado más elecciones, plebiscitos y otras consultas populares que las que hayan podido efectuarse en los países del Hemisferio que cínicamente quieren erigirse en jueces de la situación venezolana. En la mayoría de esos ejercicios democráticos vencieron las fuerzas del chavismo y cuando no fue así los resultados fueron aceptados por Chávez y por Maduro.

Conviene recordar asimismo que ganar o perder transitoriamente la mayoría de los miembros del órgano legislativo no significa ganar o perder el gobierno en los países de América Latina. Tampoco lo es en Estados Unidos: si tal cosa rigiera en el vecino del Norte la lista de Presidentes despojados de sus cargos sería interminable: por ejemplo Clinton, Bush y Obama, para sólo mencionar los más recientes en una bicentenaria tradición en la que resulta normal ejercer la jefatura del Estado contando con una minoría parlamentaria. Para no hablar de Trump cuya presidencia no es cuestionada -aunque Hillary Clinton lo superó por más de tres millones de votos- y ostenta el mayor índice de desaprobación del que haya memoria en aquel país.

No debe olvidarse, sobre todo, el carácter subversivo, anticonstitucional, proclamado sin ambages por Henry Ramos Allup cuando, al asumir la dirección de la Asamblea, anunció un plan para expulsar de la jefatura del Estado a Nicolás Maduro en seis meses. No formuló un programa legislativo, anunció un golpe de estado. Desde entonces no ha hecho otra cosa que alentar el caos y la inestabilidad institucional.

La OEA en cueros

La conducta ilegítima e irresponsable de la oposición lejos de sumarle apoyo interno ha generado la creciente resistencia de un pueblo que, más allá de las ideologías, necesita y desea la paz y la convivencia frente a la agresión externa. Para derrocar al Gobierno legítimo había que recurrir al exterior y buscar en Washington lo que no pueden encontrar en Caracas.

Entonces aparece, nada más y nada menos, que la llamada Organización de Estados Americanos (OEA) y su insólito Secretario General, Luis Almagro.

La historia del “ministerio de colonias yanquis” es sobradamente conocida. Hace más de un siglo, ante los primeros pasos para crear el “panamericanismo”, José Martí advirtió el peligro y llamó a pelear por la independencia verdadera de Nuestra América.

Para Almagro –o sea para el Imperio- el único problema en el Hemisferio es Venezuela. Su enfermiza obsesión antibolivariana los ha arrastrado al punto increíble de dar una suerte de golpe de estado dentro de la propia institución, desconociendo a sus propias autoridades –al representante de Bolivia, Presidente del Consejo Permanente y Decano de sus embajadores y al Vicepresidente que es el representante de Haití- para imponer su estrategia antivenezolana.

Si la OEA tuviese un mínimo de seriedad no le alcanzaría el tiempo para ocuparse de los problemas reales del Continente.

La represión masiva contra los latinoamericanos en Estados Unidos; el infame muro de Trump y sus medidas de proteccionismo comercial; la vergonzosa destitución de Dilma Roussef; la constante aparición de cementerios clandestinos en México y otros lugares; los asesinatos cotidianos de periodistas; los muchachos desaparecidos de Ayotzinapa, las niñas muertas en Guatemala, el incendio del Parlamento paraguayo; las huelgas y protestas populares en Argentina, Brasil y otros países, son parte del largo temario que interesa a los pueblos pero que no existen para Almagro ni para el dócil rebaño que lo sigue.

Porque la OEA no fue creada para bregar con la realidad. Nunca ha sido otra cosa que instrumento para la dominación imperial. Que a estas alturas echen mano a la vieja y desprestigiada herramienta, pisoteando incluso sus reglas y procedimientos, es un llamado de alerta. La agresión imperialista está en marcha y debemos detenerla.

El crimen se está cometiendo a la luz del día, a la vista de todos y contemplarlo en calma sería una complicidad imperdonable.

Urge multiplicar la solidaridad. Hay que salvar a Venezuela.

 

Publicado originalmente en Punto Final

Cuba, CELAC y la Cumbre paralela

In CELAC, Politics on January 31, 2014 at 2:08 pm

 

Margarita Alarcón Perea

Toda la América Latina y el Caribe se reunieron esta semana en la Habana para participar en la segunda cumbre de la Comunidad de Estados Latino Americanos y del Caribe, CELAC,  siendo esta, la nueva versión de la OEA para los actuales líderes en la región.

La cumbre iba a ser un evento monumental para Cuba que participaba en calidad de presidente pro tempore de la organización. Nunca antes habia sido la isla sede de algo de esta magnitude. La reunión de la CELAC en la capital llevaba consigo el peso de ser un hecho sin precedente, no solo por la cantidad de naciones representadas, treinta y tres en total, sino por por su significado histórico; líderes de todas las naciones de América Latina y el Caribe reunidos con un fin común: la unidad. También asistieron José Miguel Insulza Secretario General de la OEA, Ban Ki-Moon, Secretario General  de las Naciones Unidas y Abdullatif bin Rashid Al Zayani,  Secretario General del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC). Un encuentro nunca antes visto en el hemisferio se llevaba a cabo en Cuba.

Días antes de celebrarse, un grupo de los llamados disidentes en Cuba le plantearon a la agencia de noticias Efe que planeaban llevar a cabo su propia cumbre en paralelo, digamos que para dar su versión de lo que era la realidad de Cuba y del evento. Organizado por un grupo extranjero, Centro por la apertura y el desarrollo de América Latina (CADAL), este otro evento esperaba  aunar a miembros de la oposición cubana y a activistas políticos independientes en la isla.

Tal como lo veo, si la situación en Cuba es tal que organizaciones disidentes sienten la necesidad de llevar a cabo cumbres en protesta, pues estoy en total acuerdo con su derecho a hacerlo.  Mi único problema viene cuando estos grupos se relajan cómodamente a la espera de que vengan otros allende los mares a “organizarles la disensión”, ahí no estoy de acuerdo. Esa parte de la película es lo que yo llamo injerencia externa o algo mucho peor, “mercenarismo” en el caso del equipo de los disidentes cubanos.

¿Qué pasa que estas personas no se organizan de manera adecuada? ¿O será que no se ponen de acuerdo en una agenda común? Sabemos que un integrante de una de las organizaciones  sostuvo un encuentro de 25minutos con el presidente Sebastián Piñera de Chile;  y un miembro de otro grupo le entregó una carta a la jefa de ceremonias de la delegación de Costa Rica, Ingrid Picado. Dos grupos distintos se reúnen de manera distinta y separada con representantes de dos países muy distintos entre si, y en ambos casos estamos frente a países con presidentes salientes. Piñera le entrega la banda presidencial a la Dra Michelle Bachelte este próximo mes de marzo y en Costa Rica se celebrarán elecciones presidenciales este domingo 2 de febrero. No creo que haya mucho que decir sobre esto, salvo lo obvio,  fueron recibidos por personas que no pueden hacer nada por ellos aunque quisieran.

Al parecer cada uno de estos grupos tienen agendas muy distintas entre si y andan jalando de la soga de la disidencia en direcciones opuestas constantemente. No se supo nada de los otros miembros prominentes de la disidencia en Cuba salvo alegatos de que les estaban espiando, (nada nuevo), que les tenían interrumpidas las comunicaciones celulares y que los acosaba la multitud de policías vestidos de civil y uniformados. Aquí, tengo que decir que me parece que se pasan. Cuba iba a recibir a una treintena de jefes de estado, como pensar que la ciudad no iba a estar repleta de seguridad por doquier. ¿O acaso ninguno de los que se quejan han visto imágenes de la ciudad de Nueva York durante la Asamblea General de la ONU?

Estos grupos disidentes tuvieron la oportunidad de la vida y la desperdiciaron. O será que no les llegó a tiempo los 20 millones de dólares del dinero del contribuyente que la US AID les entrega a tiempo para preparar un plan de acción?

Mientras tanto, no lejos de la pompa y circunstancia, se llevaba a cabo la verdadera cumbre paralela. Nada de disidentes, solo un hombre, sentado en un salón soleado, conversando amenamente con dignatarios de temas que iban desde los conflictos en el medio oriente, como hallarle solución al problema de la hambruna y las enfermedades en África, como salvar al planeta de nosotros mismos, o como mejor forjar el futuro del presente de este continente, hasta simples remembranzas del pasado y nostalgia por aquellos que ya no están…el hombre que llevaba a cabo esta cumbre singular y en paralelo era el octogenario Fidel Castro, quien a diferencia de los disidentes en Cuba, si sabe lo que quiere y como lograrlo.

Latin America After Chávez

In CAFE, CELAC, Latin America, Social Justice on March 8, 2013 at 12:09 pm

 

By LUIZ INÁCIO LULA da SILVA

 

HISTORY will affirm, justifiably, the role Hugo Chávez played in the integration of Latin America, and the significance of his 14-year presidency to the poor people of Venezuela, where he died on Tuesday after a long struggle with cancer.

However, before history is allowed to dictate our interpretation of the past, we must first have a clear understanding of Mr. Chávez’s significance, in both the domestic and international political contexts. Only then can the leaders and peoples of South America, arguably the world’s most dynamic continent today, clearly define the tasks ahead of us so that we might consolidate the advances toward international unity achieved in the past decade. Those tasks have gained new importance now that we are without the help of Mr. Chávez’s boundless energy; his deep belief in the potential for the integration of the nations of Latin America; and his commitment to the social transformations needed to ameliorate the misery of his people.

Mr. Chávez’s social campaigns, especially in the areas of public health, housing and education, succeeded in improving the standard of living of tens of millions of Venezuelans.

One need not agree with everything Mr. Chávez said or did. There is no denying that he was a controversial, often polarizing, figure, one who never fled from debate and for whom no topic was taboo. I must admit I often felt that it would have been more prudent for Mr. Chávez not to have said all that he did. But this was a personal characteristic of his that should not, even from afar, discredit his qualities.

One might also disagree with Mr. Chávez’s ideology, and a political style that his critics viewed as autocratic. He did not make easy political choices and he never wavered in his decisions.

However, no remotely honest person, not even his fiercest opponent, can deny the level of camaraderie, of trust and even of love that Mr. Chávez felt for the poor of Venezuela and for the cause of Latin American integration. Of the many power brokers and political leaders I have met in my life, few have believed so much in the unity of our continent and its diverse peoples — indigenous Indians, descendants of Europeans and Africans, recent immigrants — as he did.

Mr. Chávez was instrumental in the 2008 treaty that established the Union of South American Nations, a 12-member intergovernmental organization that might someday move the continent toward the model of the European Union. In 2010, the Community of Latin American and Caribbean States lept from theory to practice, providing a political forum alongside the Organization of American States. (It does not include the United States and Canada, as the O.A.S. does.) The Bank of the South, a new lending institution, independent of the World Bank and the Inter-American Development Bank, also would not have been possible without Mr. Chávez’s leadership. Finally, he was vitally interested in fostering closer Latin American ties with Africa and the Arab world.

If a public figure dies without leaving ideas, his legacy and his spirit come to an end as well. This was not the case for Mr. Chávez, a strong, dynamic and unforgettable figure whose ideas will be discussed for decades in universities, labor unions, political parties and anyplace where people are concerned with social justice, the alleviation of misery and the fairer distribution of power among the peoples of the world. Perhaps his ideas will come to inspire young people in the future, much as the life of Simón Bolívar, the great liberator of Latin America, inspired Mr. Chávez himself.

Mr. Chávez’s legacy in the realm of ideas will need further work if they are to become a reality in the messy world of politics, where ideas are debated and contested. A world without him will require other leaders to display the effort and force of will he did, so that his dreams will not be remembered only on paper.

To maintain his legacy, Mr. Chávez’s sympathizers in Venezuela have much work ahead of them to construct and strengthen democratic institutions. They will have to help make the political system more organic and transparent; to make political participation more accessible; to enhance dialogue with opposition parties; and to strengthen unions and civil society groups. Venezuelan unity, and the survival of Mr. Chávez’s hard-won achievements, will require this.

It is without a doubt the aspiration of all Venezuelans — whether aligned with or opposed to Mr. Chávez, whether soldier or civilian, Catholic or evangelical, rich or poor — to realize the potential of a nation as promising as theirs. Only peace and democracy can make those aspirations a reality.

The multilateral institutions Mr. Chávez helped create will also help ensure the consecration of South American unity. He will no longer be present at South American summit meetings, but his ideals, and the Venezuelan government, will continue to be represented. Democratic camaraderie among the leaders of Latin America and the Caribbean is the best guarantee of the political, economic, social and cultural unity that our peoples want and need.

In moving toward unity, we are at a point of no return. But however steadfast we are, we must be even more so in negotiating our nations’ participation in international forums like the United Nations, the International Monetary Fund and the World Bank. These institutions, born from the ashes of World War II, have not been sufficiently responsive to the realities of today’s multipolar world.

Charismatic and idiosyncratic, capable of building friendships, communicating to the masses as few other leaders ever have, Mr. Chávez will be missed. I will always cherish the friendship and partnership that, during the eight years in which we worked together as presidents, produced such benefits for Brazil and for Venezuela and our peoples.

 

Luiz Inácio Lula da Silva, the president of Brazil from 2003 through 2010, is the honorary president of the Instituto Lula, which focuses on Brazil’s relations with Africa. This essay was translated by Benjamin Legg and Robert M. Sarwark from the Portuguese.

 

Cuba da un pasito pa´ lante, EEUU responde con uno pa´ tras

In Alan Gross, CELAC, Politics, US on February 4, 2013 at 1:21 pm

Margarita Alarcón Perea

Hay gente que son imposibles de complacer. Por ejemplo, tomemos como punto de partida a los cambios llevados a cabo recientemente en Cuba. A lo largo de los últimos cinco años ha habido un crecimiento considerable en el establecimiento de negocios en el sector privado en la isla con la apertura de tiendas, paladares, hostales, barberías y peluquerías. Negocios caseros aparecen como la verdolaga respondiendo a las regulaciones del estado y a las necesidades de la población. Recientemente, nuevas regulaciones permiten que cubanos en la isla establezcan cooperativas en localidades que antes eran administradas por el estado. Ya los cubanos pueden disponer de sus bienes como viviendas y automóviles y venderlos o compáralos a su gusto. La propiedad privada de nuevo se considera un bien adquirido a través del esfuerzo digno y no algo que automáticamente lo pone a uno en las mismas filas de un capitalista inescrupuloso de antaño.

Ahora bien, el más radical, sin discusión,   puesto en práctica  en Cuba y fuera de ella ha sido la eliminación del permiso de salida. Los cubanos no tendrán que pasar por horas de papeleo innecesario ni colas interminables para poder salir de la isla. Y más aun, las condiciones que permiten que un cubano viaje han cambiado radicalmente. Solo aquellos individuos menores de edad o con condenas pendientes o que ocupan cargos de alto rango o cuyo trabajo pudiera considerarse seguridad del estado, tendrán limitaciones a  la hora de viajar fuera de la isla. El resto es libre como el viento. Esta medida también afecta a los cubanos residentes en el exterior. Con la nueva enmienda, los cubanos que antes tenían prohibido volver a la isla, ya podrán regresar cada vez que quieran. El caso más notorio hasta la fecha ha sido del pelotero José Ariel Contreras, quien luego de su deserción ha jugado para los Yankees de Nueva York y los Medias Blancas de Chicago y quien estuvo recientemente en la Habana de visita y pasó 10 días en el país.

La mayoría de los analistas coinciden en que todos estos cambios se deben a las diferencias en manejo de gobierno entre Fidel y Raúl Castro. Algunos incluso discuten que Raúl Castro está dando pasos lentos a favor de conciliar las cosas dentro y fuera de la isla. Cuidadosamente revisa cada uno de los aspectos dentro del sistema de gobierno y de legislación en el país a lo largo de estos más de 50 años para así ir modificando aquellos que han ido afectando a la población, tanto fuera como dentro de la isla

Al final, el paso más importante siempre se considera que se toma para conciliar las cosas con el inquilino de la Casa Blanca, y francamente, si Cuba quiere que Obama levante el embargo y se siente a la mesa con la isla, le tienen que dar algo que justifique ese paso con sus detractores.

Aquí viene la parte que me tiene entre las lágrimas y la carcajada. Hace ya más de una década, un grupo dentro del Congreso de EEUU, conocido como el Cáucaso Negro, viajó a la Habana y se entrevistó con Fidel Castro. Entre las cosas que hablaron estuvo la propuesta de Fidel de entrenar a estudiantes norteamericanos en la especialidad de medicina, siempre y cuando a su regreso a los EEUU se incorporaran a los barrios pobres y más necesitados de asistencia médica a ejercer la profesión. Fue así como nació la inclusión de los EEUU en el proyecto de la Escuela latino americana de Medicina. Los legisladores estadounidenses regresaron a su país con la propuesta pero no fue hasta que el Reverendo Lucious Walker y la organización IFCO tomó las riendas en el asunto, que comenzaron a llegar los primeros estudiantes a la isla. Hasta la fecha, la ELAM ha graduado a más de 80 médicos procedentes de los EEUU y en estos momentos hay más de 100 llevando a cabo estudios en Cuba.

Cuba lleva años “exportando” solidaridad hacia América Latina, Asia, el Pacifico Sur Y los EEUU. De manera gratuita, a la usanza de la verdadera solidaridad y en un campo que pudiera bien ser el talón de Aquiles de cualquier administración presidencial en EEUU.

Ahí está, prueba irrefutable que Cuba no exporta revolución ni valores socialistas, exporta educación, y salud. ¿Queda claro, no? Pues, al parecer a todos no les resulta así. Cada vez que el gobierno de Cuba da un paso, positivo y conciliador para con sus propios ciudadanos y por el bien de estos, y hacia mejorar las relaciones con su vecino más cercano, hay quienes simplemente no lo soportan.

Hay quienes prefieren hacer esto:

Proyecto de ley en Florida evitará otorgar licencias a médicos estadounidenses que estudien en Cuba

Un proyecto de ley presentado por dos legisladores de la Florida evitaría que doctores estadounidenses que estudien en Cuba puedan recibir licencia para ejercer en Florida. Los legisladores Manny Díaz Jr y Rene García, ambos de la ciudad de Hialeah pretenden evitar los viajes de doctores estadounidenses a Cuba para estudiar o recibir entrenamiento.

“Los estudiantes de Estados Unidos que hacen la vista gorda a los abusos de derechos humanos básicos y civiles en Cuba no poseen la claridad moral de atender a los pacientes en la Florida” dijeron los legisladores a “El Nuevo Herald”. Cuba ofrece un programa gratuito de entrenamiento médico para ciudadanos estadounidenses y de otras partes del mundo el cual Manny Diaz Jr y Rene García califico de ser una herramienta de propaganda de los Castro.

Los legisladores que el proyecto de ley no aplicaría a aquellos que estudiaron en Cuba antes de venir a Estados Unidos por lo que los exiliados cubanos que se graduaron de medicina en la isla no estarían afectados. El legislador Rene García es también responsable de la ley que pretende prohibir a compañías que tienen sucursales trabajando en Cuba obtener contratos con el estado de la Florida.

Ahí lo tienen. Cuba da uno o más pasos a favor de la lógica y hay quienes en el Congreso de los EEUU le ponen una llave inmovilizadora a la Casa Blanca y a los ciudadanos de los EEUU. La ironía en todo esto es que en la declaración del Representante Manny Díaz y el Senador René García hay un detalle interesantísimo. Los norteamericanos que pretendan estudiar medicina en Cuba no podrán ejercer en la Florida según lo propuesto por estos señores. En cambio, todo aquel cubano que se haya graduado de la misma carrera de medicina, en el mismo país (Cuba) y cursando el mismo exacto programa académico podrá ir a los EEUU y ejercer la carrera sin problemas de ningún tipo. Entiéndase, un cubano ejerciendo como medico en el programa  solidario con Venezuela o Ecuador o Bolivia, ese, si podrá irse a los EEUU donde le otorgan de uno a dos años de vivienda subsidiada y una pensión para ayudarlos mientras estudian para pasar los exámenes de reválida y así poder ejercer en USA. También se les facilita una lista de ciudades donde podrán radicarse para ejercer la profesión.  Y todo esto gracias a la generosidad desconocedora del contribuyente norteamericano! Y quién sabe?! Va y para el estado de la Florida ni siquiera exigen pasar la reválida! Está clarísimo, se permite “el robo de cerebro” desde la isla, se prohíbe ofrecerle educación gratuita a los ciudadanos norteamericanos. Vaya cosa, eso sí que está bueno!

Libertad de viajes, propiedad privada, libre empresa, cambiar a Alan Gross por los Cinco, nada de eso es realmente el problema. No importa lo que haga Cuba, siempre va a haber alguien al otro lado del estrecho de la Florida que hallará una escusa, subnormal o no, tal de hacerle imposible a cualquiera en el gobierno de los EEUU, la posibilidad de poder estrecharle honesta y abiertamente la mano a la isla.  

Cuba, la presidencia pro tempore de CELAC y la relación regional con Europa.

In CAFE, CELAC on January 29, 2013 at 11:54 am

Hostos

 

 

Arturo López-Levy[1] [1] y Rogelio Sánchez Levis[2] [2]

 

Publicado en Infolam

En una escena del filme chileno “Dawson Isla 10”, basado en el libro homónimo de Sergio Bitar, los confinados a un campo de concentración por la junta militar de Pinochet cantan la canción de las Américas, pero son forzados a no mencionar a Cuba entre los países de la región. Si algo expresa el cambio de visiones sobre Cuba en América Latina es la transferencia de la presidencia pro-tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños (CELAC).  Un presidente de derecha, Sebastián Piñera entrega la coordinación regional al presidente Raúl Castro.

El ascenso de Cuba a la presidencia de la CELAC es un hito histórico para la diplomacia cubana. Aunque Cuba ha ejercido el liderazgo de grupos internacionales importantes como el movimiento no alineado y el grupo de los 77, la decisión de otorgarle la presidencia de la CELAC constituye la confirmación viva de su inserción regional y el fracaso de la política estadounidense de aislamiento. El símbolo de Cuba como líder regional engarza con la exigencia latinoamericana en la Cumbre de las Américas en Cartagena por la admisión de Cuba en ese foro.

El hecho de que Raúl Castro reciba el batón de manos de Sebastián Piñera, un presidente de derecha, refleja un consenso de las elites latinoamericanas, incluida la cubana, a favor del pluralismo ideológico a nivel multilateral y la promoción de intereses regionales comunes. Desde los días de las aperturas democráticas en América del Sur, la relación con Cuba se ha convertido en un caso prueba de la autonomía de las políticas exteriores nacionales frente a EE.UU, que aporta réditos a los gobiernos ante la opinión pública y las bases electorales de varios partidos políticos. Dada la nueva atención que Cuba ha generado a partir de los procesos de reforma económica y liberalización política, el mensaje latinoamericano a otros grupos regionales, particularmente Europa y Norteamérica, es que la política óptima hacia esas tendencias es de intercambio y acompañamiento, aun cuando incluya la expresión de diferencias y críticas.

No es que la región abrace la ideología gobernante en Cuba, es que las cancillerías latinoamericanas y caribeñas apuestan por darle a La Habana un liderazgo temporal para que avance sus propias metas en paralelo con objetivos específicos de la región. Un tema frecuentemente ignorado es la profundidad y estabilidad de las relaciones profesionales entre la cancillería cubana y sus contrapartes en las otras 32 naciones de la región. En áreas especificas como la expansión de servicios de salud pública y educación, diversificación de los vínculos de la región con otros socios como China y Rusia o el avance del dialogo de paz entre las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno colombiano, los gobiernos latinoamericanos entienden desde un cálculo costo-beneficio, que Cuba es un eficiente facilitador.

La presidencia de la CELAC elevará el perfil de Raúl Castro y Cuba como líderes en un mercado regional de más de 500 millones de habitantes y una renta per cápita promedio de 12,400 dólares. Este avance diplomático de La Habana sería impensable sin la política de reformas dirigidas a mejorar la gobernabilidad, la institucionalidad y el desempeño económico de la isla. Las reformas abren sensibles espacios de interlocución para la plena reinserción económica, educacional y cultural internacional de la mayor de las Antillas. No es casual que en su viaje a Santiago de Chile, Raúl Castro fuera acompañado no solo por el canciller Bruno Rodríguez sino también del vicepresidente Miguel Díaz-Canel, uno de los políticos ascendidos al politburó en el último congreso del PCC.

El énfasis cubano de hoy no está en el liderazgo de proyectos revolucionarios hacia el orden internacional sino en crear un ambiente favorable a las reformas que tiene lugar en la isla. Por eso es que la postura de acompañar los procesos de cambio que tienen lugar en Cuba, proveyendo experiencias e intercambios educacionales, culturales y económicos es la óptima para todas las élites, incluidas las de derecha, latinoamericanas.

En la CELAC, Cuba procurará dos objetivos: 1) el fortalecimiento de la organización y su acercamiento con el resto de América Latina y el Caribe sin elevar diferencias ideológicas, 2) elevar el costo latinoamericano para EE.UU de mantener el embargo contra Cuba. La Cancillería Cubana tiene todo 2013 y una cumbre regional en La Habana en 2014 para reforzar el consenso expresado por el presidente Santos en Cartagena de que una nueva cumbre de las Américas sin Cuba no debe tener lugar. Cuba podría incluso usar la cumbre en la Habana en 2014 para realizar otro dialogo inter-regional, esta vez con China o Rusia, países con los que tiene una relación política particularmente cordial.[3] [3]

La presidencia de CELAC puede ser también una plataforma desde la que Cuba ofrezca a Washington gestos de cooperación hemisférica. La cumbre de 2014 podría avanzar la consolidación de una zona de paz al abordar el tema de la cooperación latinoamericana e inter-americana contra el terrorismo. Una reticencia estadounidense a cooperar en ese esfuerzo aislaría más la inclusión de Cuba en la lista de países terroristas del departamento de Estado mientras que una aquiescencia exacerbaría ese contrasentido en la ausencia de evidencias.

La relación con la Unión Europea

El ascenso cubano a la presidencia de CELAC llama a la UE a replantearse una relación con la isla más acoplada con este escenario. Confirma la obsolescencia de la Posición Común que aleja las posibilidades de construir una relación madura y  estable. Mas que imponer precondiciones a Cuba para reiniciar la cooperación multilateral, la Unión Europea debería dar a los cambios en la isla un enfoque de proceso donde temas como la transición hacia una economía mixta y la mejoría de los estándares de vida de la población son valorados en su propio mérito, como ocurre con la mayoría de los estados firmantes de los convenios de Cotonou.

Es realista que la relación política birregional se adapte al cambiante escenario mundial, y las transformaciones al interior de ambos bloques. Si bien argumentos de soberanía no son óbice para establecer un dialogo sobre equidad, participación, democracia y derechos humanos, esas conversaciones deben enfocarse a la luz de las nuevas realidades económicas y balances de poderes. Los patrones intervencionistas tradicionales no funcionan. En declaraciones previas a la Cumbre, el Canciller cubano declaraba: “Si Europa mira de manera nueva a América Latina y el Caribe como un socio igual, sin aquellos dejos de metrópolis o coloniales, tiene una oportunidad de establecer una relación fuerte”[4] [4].

La relativa desatención de Washington a América Latina, incluida su negativa a aceptar que Cuba es parte integral del entorno diplomático regional, y el persistente interés latinoamericano por diversificar sus relaciones, crean  oportunidades en las que el liderazgo cubano puede imprimir su sello en la relación regional con la UE.  Ser líder regional representa un reto para la cancillería cubana interesada en reforzar un perfil concertador en organismos internacionales. Para ello deberá adoptar un enfoque pragmático en el que los intereses regionales prevalezcan sobre las preferencias ideológicas.  La Unión Europea, por su parte, también deberá repensar sus estrategias de política exterior más allá de sus urgencias de crisis, a la luz del pívot en el comercio mundial hacia el Pacifico,  las  potencialidades de la región latinoamericana en términos de estabilidad política, dinamismo económico, y capacidades energéticas.


[1] [5] Conferencista y Candidato a Doctor de la Escuela Josef Korbel de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver.

[2] [6] Doctor en Ciencias Históricas. Profesor universitario. Fue embajador de Cuba en Francia y Mónaco.

[3] [7] Las experiencias de los llamados Fórums de Economía y Cooperación Comercial China-Caribe celebrados en Jamaica (2005), China (2007) y Trinidad y Tobago (2011) donde Cuba ha jugado un papel relevante como facilitador y organizador, pudieran servir de bases para el lanzamiento de iniciativas como estas.

[4] [8] Declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla a la Cadena TELESUR, previo al inicio de la Cumbre CELAC-Unión Europea de Santiago de Chile. http://cubainformacion.tv/index.php/en-portada/47901-la-relacion-actual-entre-los-paises-de-la-celac-y-la-ue-es-desigual-e-injusta [9]

La Jornada Supports Asylum for Assange

In CELAC, Ecuador, Human Rights/Derechos Humanos, Julian Assange, OAS/OEA, Politics, Press, Rafael Correa, US, Wikileaks on June 26, 2012 at 12:39 pm

 

Press in front of the Embassy of Ecuador in the UK

 

 

By Tom Hayden

MEXICO CITY – The leading Mexican paper La Jornada is strongly supporting asylum for Julian Assange in Ecuador, in a sign of Latin American sentiment against his extradition to Sweden or the United States. The conflict is portrayed as one between the Old World and new democratic norms embraced by much of the world. “Ecuador will require the solidarity of honorable governments and societies like ours, which benefitted from the work of Assange and his team, and have obtained by way of their “leaks,” an invaluable tool for public scrutiny and social control of the authorities and world powers” a June 20 editorial declared.

Whatever response the Rafael Correa government gives Assange, the existence of a political refugee in contemporary Europe, the legal fury being directed against him by the authorities of two Old World countries, England and Sweden, and the silence of the Western powers in regard to this situation, demonstrates the hypocrisy and moral and political bankruptcy of governments that repeatedly claim to be champions of freedom, transparency, legality and respect for human rights”, the editorial went on.

“In this connection, it is worth mentioning that yesterday, while Assange was seeking political asylum at the Ecuador Embassy to avoid being extradited to Swedish territory, representatives of these powers attended the G-20 Summit in Los Cabos, Mexico, where there was confirmation of their inability to come up with proposals for resolving the social and economic devastation that confronts their populations, particularly in European countries.”

Cuba Meets the Challenges of the 21st Century Part II

In Asamblea Nacional/National Assembly, Blockade, CELAC, Cuba, Cuba/US, Cuban Embargo, Economics, Politics, US on April 3, 2012 at 2:10 pm

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By Salim Lamrani

Originally published in The Huffington Post

 An interview with Ricardo Alarcon, President of the Cuban Parliament

 

President of the Cuban Parliament since 1992, and member of the Political Bureau of the Cuban Communist Party, Ricardo Alarcon de Quesada is, after President Raul Castro and First Vice-President Antonio Machado Ventura, third in line in the Cuban government. Professor of philosophy and a career diplomat, Alarcon spent nearly 12 years in the United States as the Cuban ambassador to the United Nations. Over time, he has become a spokesperson for the Havana government. In this long interview, one that lasted nearly two hours, Alarcon did not seek to evade a single question. He comments on the role of Fidel Castro after his retirement from political life and explains the presence of Raul Castro at the center of power. He also speaks about the reform of the Cuban economic and social model as well as the challenges facing the Cuban nation. Alarcon then discusses the question of emigration and Cuban relations with the United States under the Obama administration. He also takes on the thorny question of human rights and political prisoners and does not hesitate to talk about Alan Gross, the American sub-contractor imprisoned in Cuba, as well as the case of the five Cuban agents detained in the United States. Alarcon then turns to the important question of oil deposits in the Gulf of Mexico and the potential consequences of their exploitation. The interview concludes with a discussion of the relationship of Cuba with the Catholic church and the Vatican, the imminent visit to Cuba of Pope Benedict XVI, Cuban relations with the European Union and the new Latin America and finally the future of Cuba after Fidel and Raul Castro.

The reform of the Cuban economic model
            SL: In April of 2011, the Communist Party Congress decided to reform the Cuban economic model. What brought about this change? What is it exactly?
            RAQ: As Cubans, we realized that we had to introduce important changes in the social and economic functioning of our nation in order to save socialism, to improve it, to make it better. In doing so, we took an objective look at our society. Cuban socialism had, for a very long time, been closely linked to that of the Soviet Union. Clearly, it can no longer continue like this. It was also necessary to take into account certain global factors present on the international scene. Furthermore, we need to rectify aspects of the social and economic model that undoubtedly made sense at the time they were adopted, but can no longer be justified. Certain policies elaborated in the past can be explained by conditions that existed then, but today they have no reason for being.
            What are we seeking exactly? We are attempting to obtain a higher level of economic efficiency, a more rational use of our limited natural, material and financial resources. In so doing, we take into account the primary external factors that impinge upon Cuba, certainly the economic sanctions that the United States imposes upon us, sanctions that have been tightened over the past number of years. But, it is also important to take into account certain positive changes, for example, those occurring in Latin America and the Caribbean. After having analyzed the problems faced by the Cuban society, after reflecting collectively upon them, we arrived at the conclusion that it would be necessary to introduce certain changes not only in order to cope with the objective realities we face, but also because we are convinced that there is a better way to go about constructing a more just society.
            SL: That is to say?
            RAQ: The state is not giving up its role, and it is not putting our society’s social gains in jeopardy. But, in order to maintain access to free universal health care, free universal education, and to guarantee everyone the right to these services, the right to retirement benefits, to social assistance, it is essential that we reach the highest level of efficiency possible in their implementation. We have worked hard to provide higher quality services at a lower cost, not by reducing the salary of the teacher, but rather by eliminating the unnecessary costs that are inherent in a bureaucracy. This is the general approach we took for the rest of the economy as well.
            SL: One goal therefore is to put an end to bureaucratic obstacles, and a withdrawal of the state from non-strategic sectors, hairdressing salons, for example.
            RAQ: Raul Castro has often cited the case of hairdressing salons. When was it that Karl Marx suggested that socialism consisted of collectivizing hairdressing salons? When was it that he said that this activity, like many others, ought to be administered and controlled by the state? The idea of socialism has always been the collectivization of the fundamental means of production. It is clear that the term “fundamental” may be interpreted more or less broadly. As far as we are concerned, we are convinced that it is impossible to renounce certain things. Nevertheless, it is essential that we reduce the role of the state in certain tasks and activities that people can so better, both by themselves and cooperatively.  This would allow the state to cut costs enormously and still guarantee what we consider to be basic human rights. To do this, we need to unleash new productive forces and enable personal initiatives, in the city as well as in the countryside. In this way, we will establish a Cuban socialism that, ultimately, does not simply respond to established dogma, follow another’s example, or copy a predetermined template.
            SL: A socialism that would therefore be uniquely Cuban.
            RAQ: What characterizes Latin America at the present moment is the fact that a number of countries, each in its own way, are constructing their own versions of socialism. For a long while now, one of the fundamental errors of socialist and revolutionary movements has been the belief that a socialist model exists. In reality, we should not be talking about socialism, but rather about socialisms in the plural. There is no socialism that is similar to another. As Mariategui said, socialism is a “heroic creation”. If socialism is to be created, it must respond to realities, motivations, cultures, situations, contexts, all of which are objectives that are different from each other, not identical.
            SL: How was the reform of the economic model decided upon?
            RAQ: We are in an experimental phase using a methodology that is very Cuban and, I think, very socialist, that is to say, a process of broad, continual and authentic public consultation. The Party proposed a plan to reform the economic system. This plan has been debated throughout the country, not only among Party militants, but also among all citizens who chose to participate. Furthermore, the plan has been significantly modified following these discussions. Certain items have been changed, new items have been proposed, and yet others have been rejected. Over 70 percent of the original document was modified following discussions with citizen groups and only then was it presented to the Communist Party Congress. Several commissions were created to work and reflect upon the final document and to analyze the proposals that emerged from this great national debate. In the long run, a new document that contains 311 proposals for change was presented to and approved by Parliament. Certain measures have already been implemented, others are in the process of being implemented and others are still under discussion, not on their content, that has already been approved, but on how best to implement them.
            I am not sure that there are many governments around the world that would take the trouble of consulting the public before adopting a policy aimed at transforming their economic system. Neither am I certain that governments that have implemented drastic austerity measures, that have reduced their health and education budgets, that have raised the retirement age, all because of the systemic neoliberal crisis that now envelops many nations, might have sought out the advice of their citizens before making profound changes that promise to affect their daily lives.
            Out of all of this experimentation a new socialism will emerge, different from that we have now, but it will still be socialism and it will be without a doubt more authentic.
            SL: Is this not a return to capitalism?
            RAQ: I don’t think so, even if it is true that there will be a greater presence of market mechanisms in Cuban society, mechanisms that characterize the market economy, or capitalism if you prefer.
            SL: Since November 2011, Cubans can buy and sell housing and automobiles. Why was something that is the norm in the rest of the world banned or highly regulated in Cuba?
            RAQ: Allow me to give you a historical explanation. In the 1960s, when these measures were taken, the objective was to prevent capitalist restoration through the accumulation of goods. Take, for example, the Mexican revolution. It implemented a great agrarian reform, but a short time later the latifundio reappeared. The Cuban Revolution did not wish to commit the same error. If a farmer who, through the agrarian reform program, came to possess even a small piece of land and then decided to sell it to the richest landowner, he would undermine the very foundation of the agrarian reform, because he was once again contributing to the accumulation of property and to the resurgence of the latifundio.
            As for housing, the urban reform gave all Cubans the right to housing by limiting the concentration of ownership. Walk around Havana and you will never find a person living in the street or sleeping under a bridge, something that is not the case in numerous western capitals. There may be a problem of overcrowding, with several generations living under the same roof, but no one is abandoned to his fate. We did not wish to once again find ourselves with owners of multiple properties and this is the reasons that restrictions–not a total ban–were imposed.
            SL: And what about automobiles?
            RAQ: In the case of automobiles, the question is more complex because it concerns an imported product upon which the nation is dependent. Never in the history of the country has Cuba had an automobile industry. Cuba has produced some means of collective transportation, but automobiles have never been produced here. There is also another key element at play, gasoline, the fuel that has always been the Achilles heel of the Cuban economy. It was necessary, therefore, to establish controls and certain restrictions.
            It is also well to recall that certain of these controls predate the idea of Cuban socialism. I often refer to an extremely interesting document dated February 1959, the point at which in Cuba we established control over foreign exchange and imports. Up until February of 1959, the Cuban bourgeoisie would go to a bank to buy dollars in order to import cars, perfume or other luxury goods. With the triumph of the Revolution, a part of the elite that had been linked to the old regime took the path of exile and, among them, was the president of the Cuban national bank.
            The provisional government, directed by Manuel Urrutia, then named Dr. Felipe Pazos as head of this bank. Pazos had been the founder and first president of this national financial institution when it was established in 1950 under the government of Carlos Prio Socarras. He directed the bank from 1950 until March of 1952, the date that marked the coup d’état of Fulgencio Batista. When he once again took over the bank, he wrote a report that he submitted to President Urrutia–Fidel Castro was only chief of the Armed forces at the time–in which he described the state of Cuban finances and revealed the extent of the pillaging of the reserves by the leaders of the old order before they had fled the country.
            It was Pazos, not Che Guevara, Raul Castro or any other radical of the 26th of July Movement, an emblematic representative of the leisured classes and highly respected by the bourgeoisie of the period, who decided to establish exchange controls, stop the sale of dollars, and impose strict control over imports. As president of the National bank, he had informed Urrutia that it was imperative that measures be taken, given the financial disaster that had befallen the nation. Cuba’ economic situation was dramatic and it was important to recognize that certain elements of tension that existed in the Cuban economy had not yet disappeared.
            Also, beginning in the 1960s, strong restrictions were placed upon the importation of products including automobiles and, for economic reasons, this policy continues today. This decision, I would remind you, was made by a renowned economist, Felipe Pazos, who was neither a radical nor a communist, but was in fact a conservative.
            Two types of situations existed. First, those who owned an automobile before the triumph of the Revolution could use it as they wished, sell it, etc. But, given that the state held a monopoly on imports, imported automobiles were to be sold only to government workers, or to deserving parties, at subsidized prices, often at little more than 10 percent of their real value. It was therefore no longer possible to sell automobiles simply in order to make a profit.
            So clearly, limits were placed upon owning automobiles as personal property unless they were to serve a social function. Had unregulated sale of cars been legalized, ownership would not go to those for whom cars served a social function, or to those who by their own merits had acquired them, but rather to those with the most money. In any case, that was the justification at the time. It was important to avoid speculation in automobiles, because it was evident that the country did not have sufficient resources to massively import them, nor to furnish the fuel necessary to their functioning. So, there again, the state imposed certain restrictions.
SL: So what about now?
            RAQ: We now see this from a different perspective. If you are a homeowner–and some 85 percent of Cubans are–it is possible to sell. Why? Take the case of a growing family that needs to acquire a larger place, and the case of a household that is shrinking and needs a smaller place because the children have grown up and married. From here on out, it will be possible to exchange or to sell. It is now also possible to leave property to someone, loan it, rent it, etc. Before, only the exchange of property and the renting of rooms was authorized. Now, this type of transaction is facilitated by the elimination of these bureaucratic obstacles.
            SL: What were the obstacles?
            RAQ: In the past, in order to buy, sell, or exchange properties, it was necessary to obtain an administrative decision from the National Housing Institute. To get them to make a decision, an agreement from the Municipal Department of Housing was required. One then needed to obtain authorization at both the provincial and national levels. There was an enormous bureaucracy involved and given that administrative decisions were required, it was the source of corruption and bribes.
            Now, since the first of December 2011, two parties who wish to exchange their homes have only to present the titles to their properties to a public notary. All of the bureaucratic hurtles have been eliminated. Of course, public notaries have always been involved, but one saw them only after both the buyer and seller had received all of the necessary administrative authorizations.
            SL: What happens if there is a dispute?
            RAQ: In the case of litigation, if one party claims certain rights after a transaction has been completed either through sale or exchange, the courts will decide the case and have the last word. The bureaucracies will no longer have a voice in the matter. You can see, therefore, that in this one area alone, we have managed to reduce drastically administrative and bureaucratic involvement by eliminating unnecessary steps. These reforms have resolved a number of problems linked to housing by simplifying sales and exchanges.
            As far as automobiles are concerned, this has been even easier because vehicle registration has existed for a long time. We are working to eliminate bureaucracy in our society. The biggest remaining limitation resides in the fact that individuals cannot import vehicles and, at the risk of repeating myself, this was a decision taken fifty years ago, not by Fidel Castro but rather by Felipe Pazos, long before the United States imposed a commercial embargo on our nation, long before the Torricelli Act of 1992, the Helms-Burton Act of 1996 and the two reports of the Commission for Assistance to a Free Cuba of 2004 and 2006, which strengthened these economic sanctions. As you can imagine, these sanctions have exacerbated our national economic problems and led to the imposition of strict controls on personal imports.
            In the same way, a candidate for emigration will now be able to sell his home before leaving the country or leave it to his family up through the fourth degree of consanguinity. Before, the state took possession of abandoned housing and gave it to other families. This will no longer be the case.

¡Me llevo el guante, el bate y la pelota!

In Blockade, CELAC, Cuba, Cuban Embargo, History, OAS/OEA, Politics, US on March 12, 2012 at 2:27 pm


Margarita Alarcón Perea

La OEA es una organización que data en sus orígenes desde antes de la creación de las Naciones Unidas poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial. Cuba es miembro fundador de ambas organizaciones multinacionales.

El objetivo fundamental de la ONU es el de salvaguardar a la humanidad de volver a hallarse en la situación propiciada con las dos guerras mundiales del pasado siglo. El objetivo de la OEA era el de aunar a las naciones de las Américas en una misma organización donde las naciones de la región podían discutir y llegar a acuerdos de colaboración dirigidos al avance de la seguridad y el desarrollo de la región.

Luego del triunfo de la revolución cubana en 1959, varias naciones miembro de la OEA apoyaron una propuesta presentada por los Estados Unidos de Norte América donde Cuba quedaba excluida de dicha organización. Bueno quizás no tanto así. Muchos de los votos fueron realmente abstenciones hechas por aquellas naciones que no querían poner en peligro su relación con los EEUU. Estas naciones fueron: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, y Ecuador. México votó en contra de la exclusión de Cuba.

Cincuenta años más tarde, la OEA se encuentra en un aislamiento peligroso. En primer lugar debido a algo que hicieran los Estados Unidos de Norte América hace un poco más de 20 años cuando tomó partido con el Reino Unido de Gran Bretaña en el tema de la disputa con Argentina sobre las Islas Malvinas. Las Malvinas por cierto le pertenecen a la nación latino americana y el Reino Unido al otro lado del mundo pretende retener supremacía sobre ese territorio. Claro esto es comprensible ya que los británicos tienen esa mala costumbre de apoderarse de lo que no le pertenece y no soltar jamás. Los EEUU rompieron el protocolo hemisférico al tomar partido en contra de una nación de la región a la cual pertenece. Eran los años de la era de Reagan y pasaron tantas cosas durante ese tiempo que no vale la pena detenerme en esto ahora.

Hoy las cosas son distintas. Cuba ha sobrevivido bastante bien sin pertenecer a la OEA. El TLC ha demostrado que a pesar de los EEUU y Canadá simplemente no funciona para nadie, y mucho menos para las mujeres en Tijuana y los empleados de las decenas de fábricas que van cerrando en los EEUU. En el año 1994 en Miami (donde si no), los EEUU convocaron a todas las naciones de las Américas para que participaran en la primera Cumbre de las Américas donde pretendían presentar para su aprobación el plan económico para la región entera. ALCA. Acuerdo de Libre Comercio para las Américas nunca fue aprobado y de hecho aun está en el tintero, tanto que cuando se busca las siglas en ingles cuesta trabajo hallar el termino en Google. La falta de consenso ha sido tal que en las subsiguientes cumbres el ALCA sigue siendo solo siglas en el aire que no acaban de aterrizar en algo concreto. Otro dato de interés es que las cumbres de las Américas no ocurren de manera continua regular o periódica digamos que anualmente o bienal o quinquenal. Tienden a ser algo impredecible, algo que en materia de asuntos de estado no ofrece mucha seguridad.

Por cierto que Cuba nunca ha sido invitado a participar en ninguna de estas Cumbres erráticas de las Américas.

En el año 2004 el President Hugo Chávez propuso la creación de una nueva organización regional en respuesta tanto a las Cumbres de las Américas, la OEA y sobre todo al ALCA. Así nació el ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas. Para aquellos interesados en los juegos de palabras fíjense en lo ingenioso del nombre, las siglas advierten el camino nuevo.
Cuba es miembro cofundador del ALBA.

Desde sus inicios la alternativa económica, cultural y social para América Latina contó con solo dos miembros iníciales. Ya para el año 2006 el Estado Pluri Nacional de Bolivia se sumó y hoy ya cuenta con nueve miembros. Otro dato de interés es que se reúne de manera estable y tiene como objetivo fundamental la unión del continente entero. Este año ya ha visto la celebración de la XI Reunión Cumbre de Jefes de Estado del Alba celebrada en Caracas Venezuela. Durante dicho encuentro, el Presidente de Ecuador, Rafael Correa planteó que Ecuador no participaría ni en la Cumbre de las Américas ni en las reuniones de la OEA hasta tanto a Cuba no se le diera participación en ambos encuentros. Nicaragua y Bolivia le secundaron la propuesta al momento. Ya para hoy la moción del Presidente de Ecuador cuenta con el consenso de las nueve naciones pertenecientes al ALBA.

En el mes de abril del año en curso, Cartagena de Indias en Colombia será sede de la 6ta Cumbre de las Américas.

En un intento de último minuto por impedir que su país vaya a quedar en ridículo, el presidente de Colombia estuvo en Cuba hace poco con la esperanza de encontrar un consenso donde Cuba pudiera comprender que a pesar de que hay una mayoría a favor de la presencia de la isla en el encuentro, hubo lamentablemente un “veto” contra la presencia de Cuba en la reunión. Le doy al lector tres oportunidades para que adivine…

¡Correcto! El gobierno de los Estados Unidos no quiere que Cuba participe, sea miembro o tan siquiera vaya como invitada sin voz ni voto a lo al parecer consideran una fiesta particular y privada.

La pregunta es ¿por qué?

¿Los Derechos humanos, el Socialismo, la educación y salud universales? ¿Petróleo? ¿La antigua Unión Soviética?, ¿La música salsa? ¿Otro Ricky Ricardo?

It´s my party

In Blockade, CELAC, Cuba, Cuba/US, Cuban Americans, Cuban Embargo, History, Miami/Cuba, OAS/OEA, Politics, US on March 9, 2012 at 10:08 am

Margarita Alarcón Perea

The OAS is an organization that dates back to way before the United Nations was created shortly after the end of World War II. Cuba is a founding member of both multinational bodies of work.

The objective of the UN is to safe guard the world from ever finding itself in situations like those created during the two world wars of the past century. The objective of the OAS was to unite the countries of the Americas in one body where nations belonging to the region could discuss and reach collaborative objectives aimed at furthering both development and security in the region.

After the triumph of the Cuban Revolution in 1959, numerous member nations of the OAS backed a proposal made by the government of the United States whereby Cuba was voted out of the organization. Well, not quite. Most of the votes were actually abstentions made by those nations who didn’t wish to put their relationship with the US in any kind of peril. Those nations were: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, and Ecuador. México voted against Cuba’s exclusion.

Fifty years later, the OAS finds itself a bit alienated. First of all, because of something the United States did a little over 25 years ago when it sided with The United Kingdom over the Faulkland Island dispute between Argentina to whom the islands rightfully belong and the UK way over on the other side of the world who pertains to retain ownership of the territory. Understandable given that the Brits have this nasty habit of taking what isn’t really theirs. The US broke hemispheric protocol by siding against the Americas on this issue. It was the Reagan era and so much more was yet to come that I really shouldn’t dwell on this point.

Today things are different. Cuba has survived rather well without belonging to the OAS. NAFTA has proven that in spite of US and Canadian insistence it simply doesn’t work for anyone, least of all the women in Tijuana and the ever increasing factory shutdowns in the US. In 1994 in Miami (where else?!), the US convened all the nations of the Americas to partake in the First Summit of the Americas where it proposed a new economic plan for the region. FTAA (Free Trade Agreement of the Americas) was never approved by the region; that´s why most of the readers have probably never heard the acronym, I am familiar with the Spanish translation ALCA and had to Google the English original. Subsequently other Summits have taken place and FTAA is still an unfamiliar term that simply doesn’t cut the mustard. Even more interesting is the fact that these summits don’t take place in a continuous and constant fashion like say on a yearly or biennial basis or even like the Olympics every four years. They have a rather unpredictable schedule which doesn’t offer much security when dealing with matters of state.
Incidentally, Cuba has never been invited to any one of these Erratic Summits of the Americas.

In 2004 President Hugo Chavez proposed the creation of a new hemispheric body in response to the Summits of the Americas, the OAS and the insistence of the US in favor of finally reaching consensus in favor of FTAA. ALBA was born. ALBA, Bolivarian Alternative for the Americas. For those interested in linguistic word play, “alba” also means ¨day break¨ in Spanish which makes for the ideal acronym.

Cuba is a co-founder of the ALBA.

At its onset, the Latin American economic, social and cultural alternative had only a few members, but it is growing in numbers at a constant rhythm. It also gathers on a constant basis and has among its main objective to unite the continent. This year has already seen the celebration of the XI Summit of Presidents of the Alba Nations in Caracas, Venezuela. During the Alba Summit President Rafael Correa of Ecuador suggested that if Cuba was once again excluded from partaking in the Summit of the Americas or the OAS, Ecuador would boycott those summits from which Cuba were to be excluded from. Nicaragua and Bolivia followed suit backing this proposal.

In the month of April of this year, Cartagena de Indias in Colombia will be hosting the 6th Summit of the Americas.

The President of Colombia in a desperate intent to not have his country look foolish during next month’s event was down here trying to find a consensus whereby Cuba would understand that although most member states desired the island nation to join them during these meetings, unfortunately there had been a “veto” vote against Cuba´s participation. I´ll give the reader three guess….

Correct! The government of the United States doesn’t want Cuba to be a participant, or a member or even a guest at what they consider to be their party.

But the real question is why?

Human rights? Socialism? The former Soviet Union? Universal health care and education? Oil? Salsa bands? Another Ricky Ricardo?

What “The Sun” shines on Cuba

In CELAC, Cuba, Cuba/US, Latin America, OAS/OEA, Politics, US on February 11, 2012 at 1:40 pm

From the Financial Times February 14, 2012

by John Paul Rathbone

February is the month of balmy summer days in Latin America, although the season of beach holidays hasn’t stopped a delicious diplomatic storm from brewing.

At the heart of the thundery electrostatic is the perennial problem. Will Cuba attend the “Summit of the Americas” this April?

This is more than recondite politics. It is drama. If Cuba does attend, then the world will enjoy the unique spectacle of a US President sharing the same podium as one of the Castro brothers.

If it doesn’t, well that would be because Cuba again does not meet the democratic requirements of the Organisation of American States.

The stakes – if you can call them that – are growing.

Ecuador – junior member of the Venezuela and Cuba- sponsored regional grouping, the Bolivarian Alliance for the Americas (or ALBA, which recently brought the world these words of support and respect for the Bashar Al-Assad regime in Syria) – has said Cuba should be allowed to attend. Furthermore, if Cuba isn’t invited, then ALBA should boycott the Summit, where 34 heads of state are otherwise supposed to attend.

That would hold out the prospect of a similar fiasco to the 2005 Summit, when a protest rally, partly organised by the Argentine hosts, saw Venezuelan president Hugo Chavez round on a trade deal that was subsequently approved by 29 other countries.

This time round, a similar boycott would produce collateral damage for the Summit’s hardworking but embarrassed Colombian hosts. More importantly, it would be a snub for the US. Why?

Because the OAS is the sole regional forum where the US still has a voice, and a walkout by Ecuador, Venezuela et al would show that even this forum no longer counts. A case of “adios” to the gringos.

There is all sorts of fun to be had wondering how, or if, this thorny issue might be resolved.

One possibility: Cuba does attend, but walks into a firestorm of criticism about human rights and lack of elections. (Forget it: the Castros haven’t remained in power for 50 years for nothing.)

Another possibility: Raul Castro turns up on the beach at Cartagena for his April holiday anyway, and sidles into the meeting. (Unlikely.)

A third: Cuba attends as just an observer, like Spain and Portugal, which would annoy both Havana and Washington in equal measure, but might give everyone else a laugh.

The problem with this meaningless membership debate, diverting as it might be, is that it masks the real question, and hijacks the real issue. Indeed, it is a diversion.

The real issue the region should be talking about is regional integration – which indeed is the Summit’s main theme. And the real question is why Cuba doesn’t meet the OAS guidelines? (The answer is not just because the US wishes it so: when Cuba was invited to enter negotiations with the OAS in 2009, Havana said it didn’t want to.)

Still, the best defence against criticism is often attack. Indeed, looking at it all from London, the affair is somewhat reminiscent of News International staff’s protests about the heavy-handedness of the police investigation into its Sun newspaper about possible phone-hacking. The Sun’s protest may be valid but is really just a smokescreen for the bigger question: why is there an investigation in the first place?