Maggie Alarcón

Archive for the ‘Cuba’ Category

Apuntes de un veterano Fidelista

In Asamblea Nacional/National Assembly, Cuba, Fidel Castro Ruz, Historia on August 5, 2016 at 2:49 pm

 

fidel-castro-ricardo-alarcon-universidad-popular-9-4-61

Ricardo Alarcón de Quesada y Fidel Castro Ruz, Programa Universidad Popular, circa 1960- foto Liborio Noval.

Ricardo Alarcón de Quesada

El 10 de marzo de 1952, de un portazo, se cerró un capítulo de la historia de Cuba. Fulgencio Batista –quien dos décadas atrás implantó una férrea dictadura y liquidó al Gobierno Revolucionario de apenas cien días surgido en 1933 a la caída de Gerardo Machado- con un puñado de sus antiguos colaboradores se hizo otra vez del poder. El nuevo golpe de estado se llevó a cabo sin mayores tropiezos. Concluyó así la breve experiencia cubana con la “democracia representativa” la cual duró sólo los dos períodos del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), que había gobernado poco más de siete años.

El “autenticismo” se presentaba como heredero de la Revolución del 33 en la que sus principales dirigentes habían tenido una participación destacada pero no avanzó más allá del nacional-reformismo, creó algunas instituciones necesarias y dio muestras de una política exterior independiente en algunos temas importantes en la ONU y la OEA. Pero su obra de gobierno estuvo lastrada por la corrupción que invadió casi todas las ramas de la administración y su adhesión al macartismo que propició la división del movimiento sindical y popular y al asesinato de algunos de sus principales líderes.

La deshonestidad imperante provocó la escisión del autenticismo y el surgimiento del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) que levantó como principal bandera la consigna de “Vergüenza contra Dinero”. Entre sus fundadores estuvo un abogado recién graduado llamado Fidel Castro Ruz.

080421alarcon-photo

Fidel Castro, Juana Vera, Victor Rabinowitz y el autor en la Habana

Las elecciones generales, previstas para junio de 1952, enfrentaban, según todas las encuestas, a dos candidaturas: la “ortodoxa” encabezada por un respetable profesor universitario y la gubernamental liderada por un “auténtico” cuya honestidad no era cuestionada. Un tercer candidato, Batista, respaldado por grupos reaccionarios, aparecía en un lejano último lugar y nadie le concedía la más mínima posibilidad de vencer en las urnas. Lo sabía en Cuba todo el mundo incluido Batista quien por eso impidió que el pueblo pudiera decidir.

El Golpe de Estado y sus secuelas inmediatas hirieron profundamente a la sociedad cubana. Batista recibió el apoyo inmediato de los grandes propietarios así como el de las fuerzas políticas conservadoras y la corrupta burocracia sindical. Los partidos políticos, tanto los agrupados alrededor del gobierno derrocado como sus oponentes, quedaron atrapados en la inacción y la incoherencia. El autenticismo y la ortodoxia se dividieron en tendencias contradictorias y de ellos surgieron nuevos partidos, algunos dispuestos a colaborar o transigir con el nuevo régimen. Ellos y todos los demás partidos se enzarzaron en polémicas interminables incapaces de articular un camino frente a la tiranía.

La resistencia encontró refugio en las Universidades. De ellas surgieron las primeras manifestaciones y actos de protesta. Entre los estudiantes crecía la conciencia de la necesidad de actuar y de hacerlo de otro modo empleando métodos diferentes a los de los políticos que habían fracasado estrepitosamente. Se hablaba entonces de la lucha armada pero nadie sabía cómo hacerla ni poseía los recursos para emprenderla. Hubo algunos intentos aislados mientras circulaban rumores acerca de planes dirigidos o vinculados al Presidente depuesto el 10 de marzo.

Para quienes aun cursábamos la enseñanza secundaria el asalto a los cuarteles militares de Santiago de Cuba (el Moncada) y Bayamo (Carlos Manuel de Céspedes), el 26 de julio de 1953, fue una sorpresa absoluta. Nada sabíamos de un acontecimiento que, sin embargo, marcaría para siempre nuestras vidas.

En las noticias brotó el nombre de alguien antes desconocido para nosotros: Fidel Castro.

Se ahondó la crisis política. La tiranía se volvió aun más agresiva. Ilegalizó al partido de los comunistas (PSP, Partido Socialista Popular) y clausuró sus publicaciones y aumentó la represión contra el movimiento estudiantil. Las acusaciones de Batista contra los comunistas buscaban las simpatías de Washington pero nada tenían que ver con la realidad. El PSP no sólo fue ajeno a aquellos sucesos sino que condenó la acción de los jóvenes revolucionarios como lo hicieron, casi sin excepción, los demás opositores a Batista.

rcm20irvin20flores20oscar20collazo20lolita20lebrc3b3n20ricardo20alarcc3b3n20pic3b1ero20con20fidel20castro20ruz201979_xlg

Compartiendo con los Independentistas Boricuas, Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Oscar Collazo, la Habana 1979.

Nuevamente correspondió al estudiantado reemplazar a los partidos incapaces de cumplir su función. La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) se solidarizó con los asaltantes del Moncada y convocó a una campaña por su liberación que pronto adquirió una dimensión nacional y obligó a la dictadura a amnistiarlos en 1955.

Ese mismo año Fidel fundó el Movimiento 26 de Julio que, junto a los sobrevivientes de la acción inicial contó, sobre todo, con jóvenes que en los barrios y en los centros de estudio se identificaron con aquel gesto heroico frente a las diatribas y las críticas de tirios y troyanos. Sus filas se nutrían con muchachos, no pocos adolescentes, que insurgían en medio de la frustración, la inercia y la división, inspirados por una hazaña que había estremecido a la tiranía pero también a sus oponentes. Antonio López (Ñico) quien había dirigido el ataque al cuartel de Bayamo se encargó de organizar las Brigadas Juveniles del M-26-7 hasta que marchó a México para regresar con Fidel y morir combatiendo en la Sierra Maestra. Lo reemplazó en La Habana Gerardo Abreu (Fontán) un negro de origen muy humilde que no había concluido la enseñanza primaria pero supo adquirir por sí mismo una amplia formación cultural y una sensibilidad poética que causaba asombro entre los universitarios que tuvimos el privilegio de luchar bajo su jefatura. Tanto Ñico como Fontán, ambos procedentes de la Juventud Ortodoxa, conocían el marxismo, compartían los ideales socialistas y eran profundamente antimperialistas. Se empeñaron en crear una organización que incorporase masivamente a la nueva generación y lo lograron. A sus seguidores se les identificaba con una palabra: “fidelistas”.

La presencia de las Brigadas se hizo sentir rápidamente enviando su mensaje directamente al pueblo. Mientras la prensa y los políticos criticaban a Fidel y al Moncada, por todas partes, en cada rincón de la capital, en muros y paredes, empleando recursos muy modestos, sus miembros pintaron una consigna breve pero que todos entendían -M-26-7- o un nombre que otros querían silenciar: Fidel.

Frente al ambiente hostil que hacía imposible la lucha política abierta, Fidel se marchó a México con el fin de organizar el regreso para llevar a cabo la batalla que pondría fin a la tiranía. Lo proclamó abiertamente asumiendo un compromiso histórico –“en el 56 seremos libres o mártires”- y afrontando nuevamente a los cultores de la inacción y el desánimo. Y también sus burlas: un periódico gubernamental encabezaba su portada cada día con la cifra que marcaba los días transcurridos de 1956 sin que se hubiera cumplido la desafiante promesa.epa00601693-cuban-president-fidel-castro-r-and-cubas-national-assembly-fh10p0

Avanzaba noviembre y se intensificaba la propaganda contra los moncadistas. Las manifestaciones organizadas por la FEU y el recién creado Directorio Revolucionario alcanzaron su clímax y provocaron el cierre de la Universidad. El último día del mes, como acción de apoyo al desembarco, el M-26-7 llevó a cabo la insurrección en Santiago de Cuba. Dos días después arribaron a las costas orientales Fidel y sus compañeros en el yate Granma en lo que el Che describió como un “naufragio”. Dispersos y perseguidos por el Ejército un pequeño grupo logró finalmente reencontrarse en la Sierra Maestra. Una buena parte de los expedicionarios murieron combatiendo o fueron asesinados.

Entre ellos, según dieron cuenta las Agencias noticiosas norteamericanas, su principal líder. La muerte de Fidel fue reportada en primera plana por todos los medios informativos. La angustia y la incertidumbre se mantuvo hasta que, pasado un tiempo que parecía interminable, poco a poco, por los canales clandestinos, se fue conociendo la verdad.

Los últimos dos años de la dictadura fueron de crímenes y atropellos generalizados en las zonas urbanas mientras el foco guerrillero inicial crecía hasta transformarse en el Ejército Rebelde.

El “fidelismo” alcanzó masividad. En la noche del 8 no noviembre de 1957 se produjeron en La Habana cien explosiones simultáneamente cada una en un barrio diferente y distante del otro.  Eran petardos, artefactos más bien artesanales, que sólo produjeron ruido.  No hubo heridos y nadie fue detenido por la policía que se desplazaba frenética de un lado a otro.  Fue una demostración sonora de que el 26 estaba en todas partes y de la eficaz organización de sus brigadas juveniles.

El asesinato de Fontán, el 7 de febrero de 1958, desató una huelga general estudiantil, que se extendió hasta mayo, paralizó todos los centros de enseñanza, incluidos las universidades y academias privadas y provocó las renuncias de dos ministros batistianos de Educación.

Nunca antes se había producido en Cuba movimiento semejante, de tal amplitud y por tanto tiempo.  Durante tres meses fracasaron todos los intentos, violentos o “pacíficos”, para ponerle fin.  El paro estudiantil continuó incluso varias semanas después que el movimiento sufriese en La Habana su más dolorosa y sangrienta derrota.

Pero el fracaso del intento de huelga general obrera, el 9 de abril, fue un golpe muy severo que diezmó a la militancia urbana, desbarató casi por completo el aparato clandestino y permitió a la dictadura movilizar miles de soldados para lanzar contra la Sierra Maestra lo que imaginaba sería su ataque final. Otra vez todo dependía de Fidel y su liderazgo.

1024x1024

Elian y Juan Miguel Gonzalez, celebracion por el 50 Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada

La ofensiva batistiana fracasó completamente.  El Ejército Rebelde, consolidado en Oriente, envió dos columnas, dirigidas por el Che y Camilo Cienfuegos, que atravesaron la mitad de la isla y vencieron en numerosos combates en su región central.  Los rebeldes estaban próximos a liberar las ciudades de Santiago de Cuba y Santa Clara.  El último día de diciembre el dictador preparó su fuga y en estrecha coordinación con el Embajador norteamericano, dejó instalada en La Habana una Junta Militar que hubiera sido la continuidad de su régimen.  Para frustrar la maniobra, Fidel convocó a la huelga general.

El primer día del nuevo año, desde muy temprano el pueblo se hizo dueño de las calles en la capital.  Las brigadas juveniles, desprovistas casi completamente de armas, ocuparon todas las estaciones de la policía sin encontrar resistencia de una tropa desmoralizada y nerviosa.  Hubo que enfrentar, sin embargo, en otras partes de la ciudad, los disparos de grupos paramilitares del batistato.  La huelga continuó hasta el derrumbe total de la tiranía.  El 8 de enero Fidel entró triunfante en una ciudad que era ya, finalmente, “fidelista”.

La Revolución triunfante debería encarar obstáculos más poderosos y riesgos aun mayores durante más de medio siglo.  La agresión política, diplomática y propagandística, los ataques armados, la subversión y los sabotajes y el bloqueo económico que aun continúa y es el genocidio más prolongado de la historia.  Y también el derrumbe de la U.R.S.S. y la desaparición de aliados y socios comerciales y el aislamiento total de la Isla.  Ha sido un camino largo y tormentoso que el pueblo recorrió guiado por Fidel.

Cumple ahora noventa años el hombre que debió enfrentar más de seiscientos planes de atentados contra su vida y cuya muerte ha sido anunciada en incontables ocasiones por la propaganda imperialista.  Quizá algún día sus enemigos deberán admitir que nunca lo podrán matar.  Porque Fidel y su pueblo son uno y lo mismo.  Y ese pueblo, en gran medida gracias a él, es invencible. fidel-asamblea-05

 

Puerto Rico: la hora de la verdad

In Cuba, Elecciones, History, Politics, Puerto Rico, US on July 22, 2016 at 12:23 pm

puerto_rico_1

Por Ricardo Alarcón de Quesada

A mediados del pasado siglo la diplomacia estadounidense se anotó uno de sus mayores triunfos. Hizo creer al mundo que Puerto Rico había dejado de ser una colonia para transformarse en un ente extraño al que nombraron “Estado Libre Asociado (ELA)”. Se dijo entonces que la isla después de alcanzar plenamente su autonomía decidió suscribir con su antigua metrópolis un pacto libremente convenido entre iguales.

En su momento el engendro fue presentado como punto de referencia, como modelo a seguir por otros. El territorio fue invadido por capitales norteños que se beneficiaron de privilegios y exenciones impositivas y exhibió índices de crecimiento notables. Se hablaba incluso del “milagro” económico puertorriqueño.

La realidad profunda iba por otros caminos. Las producciones autóctonas -la agricultura, la industria, los servicios- fueron aplastadas por las del poderoso “socio”. Para muchos emigrar a Estados Unidos fue la única salida mientras su tierra se extranjerizaba sin remedio. El incesante éxodo muestra cifras elocuentes, quedan en la isla alrededor de 3 millones de habitantes mientras ya son 5 millones los que malviven en la Norteamérica que los discrimina y desprecia.

Para imponer ese modelo Washington persiguió con saña a los nacionalistas e independentistas. La “vitrina democrática” negaba al pueblo su derecho inalienable a la libertad y para ello recurrió a todos los métodos entre los que no faltó la violencia represiva

Los patriotas no cesaron nunca en su lucha por la independencia y se empeñaron por desenmascarar la farsa colonial y alcanzar la indispensable solidaridad internacional. Lo hicieron con tenacidad admirable en la Organización de Naciones Unidas desde que la ONU, en 1960, proclamó el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación e independencia. Consiguieron desde 1973 que el Comité de Descolonización favoreciera su reclamo año tras año.

Entretanto el diseño económico del ELA entró en una crisis cada vez más profunda y encara hoy la bancarrota y la insolvencia. Las autoridades locales -el Gobernador y la Asamblea Legislativa- trataron de encontrar soluciones imaginando que tenían potestad para hacerlo y que podrían contar con el apoyo de quien se suponía era su “socio”.

La verdad, sin embargo, se impuso de modo sorprendente y brutal. En pocos días, casi al mismo tiempo, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, el Congreso Federal y el Presidente Obama lo dijeron alto y claro para que todos lo entiendan: Puerto Rico carece de soberanía propia, no es más que un territorio colonial y está completamente sometido a las decisiones de su dueño. Y para que nadie se confunda promulgaron una ley creando la Junta de Control Fiscal. Sus siete miembros, designados por Washington, se encargarán de administrar y dirigir la colonia.

La indignación generalizada estalló con fuerza este verano en la sesión del Comité de la ONU. Allá fueron decenas de representantes de todas las tendencias y todos los sectores de la sociedad incluyendo al Gobernador García Padilla.

El Comité además de aprobar una vez más la Resolución que sostiene el derecho a la independencia de Puerto Rico, dio un paso adelante y por unanimidad decidió encargar a su Presidente que promueva un diálogo entre Washington y los boricuas para lograr la descolonización de la isla. De ese modo se ofrece una salida constructiva que Obama debería aprovechar. Habiendo reconocido que engañó al mundo y que Puerto Rico es aun la principal colonia del planeta, Estados Unidos tiene la obligación ineludible de poner fin a una situación violatoria del Derecho Internacional que ha durado ya demasiado tiempo.

 

Publicado originalmente en Por Esto!

December 17th and the Voice of Reason

In Cuba, Cuban Americans, History, Politics on December 17, 2015 at 5:01 pm

ab87096f26bd05446287fcdad4367dff

Margarita Alarcon Perea

December 17th marks the anniversary of the first year of the release of Alan Gross, the return of three Cuban prisoners unjustly jailed in US prisons and for the first time presidents from both Cuba and the United States live on their respective television networks speaking about the same thing and both on the same page.

Last year Raul Castro and Barack Obama got their acts together and decided to do something that for far too long had been silenced, they gave voice back to reason and spoke of restoring relations between their two countries.

Since that day, which on all accounts was joyous albeit an enormous surprise, much has happened in the form of restoring the diplomatic side of the relations, but not much else. Watching the debate the other night I fear much more needs to be done before November of 2017. Yet I am hopeful.

At least Cuba wasn’t mentioned openly. So maybe the two pseudo Cuban contenders for their party’s nomination have since figured out that siding with irrationality by actually bolstering the notion of how they would turn back all that has happened since last year’s televised speeches or the less Latino hopeful candidates criticizing the current President of the United States for having “given so much in exchange for nothing” or ranting about how if he were to come down to the Caribbean’s largest island before leaving office might be indicative of nothing less than …say, treason? Of course, this is an exaggeration on my part, but heck, he was accused of not being “American” enough for almost two straight years!

In any case, it’s been a year already. The secretary of State has opened the long closed Embassy, the Stars and Stripes waves every day, morning, noon, and night. US tourists are coming down nonstop, Cuban Americans are devising ways of investing on the island in the most intuitive and inventive fashion ever. So I guess, Cuba won’t be part of the debates in the near electoral future.

Maybe the candidates have figured out that the voice of reason silenced for so long is now the shout of logic that just won’t keep quiet, lest they lose those historically beloved 28 electoral votes.

 

Originally posted on the Huffington Post

Cuba en el imaginario de los Estados Unidos

In Cuba, Cuba/US, History, US on January 29, 2015 at 2:22 pm

 

Ricardo Alarcón de Quesada

La edición cubana de éste, uno de los más recientes libros de Louis A. Pérez Jr., se suma a la fértil cosecha de quien es profundo estudioso de Cuba y de sus vínculos con Estados Unidos. Su publicación tiene especial importancia ahora cuando el restablecimiento de las relaciones diplomáticas provoca tantos comentarios, especulaciones y también no pocas ilusiones. A ese tema, el de nuestra posición hacia el poderoso vecino, dedicó Martí reflexiones que siempre tendrán plena vigencia, entre ellas su recomendación de examinar con ojos judiciales lo que era y habría de ser cuestión determinante para la suerte de la nación cubana.

El Apóstol era todavía un adolescente cuando el Padre de la Patria descubrió que “apoderarse de Cuba” era “el secreto de la política norteamericana” y que para llevarlo a cabo buscarían el momento más oportuno y las condiciones más propicias. A ese cálculo frío y actitud malévola se referiría Martí quien conoció como pocos aquella sociedad y alertó a tiempo el peligro mortal que encerraba para Cuba.

El libro de Louis A. Pérez, fruto también de un conocimiento a fondo de la sociedad norteamericana, es resultado de una investigación minuciosa que abarca todos los terrenos, desde la política hasta la vida cotidiana, incluyendo las más diversas manifestaciones de la cultura.

Su lectura puede sorprender a quienes han reducido el tema a las contradicciones coyunturales y desavenencias que enfrentaron a dos buenos vecinos a partir de la Revolución cubana de 1959, el llamado “diferendo”, eufemismo muy abusado a ambos lados del estrecho de la Florida.

“Cuba in the American imagination” prueba que se trata de algo mucho más complejo y antiguo, anterior al surgimiento de la nación cubana. Su origen se remonta a los años inmediatamente posteriores a la independencia de las Trece Colonias y ha perdurado, como una constante invariable, a lo largo de más de dos siglos, durante todo el proceso de formación, expansión y desarrollo de los Estados Unidos.

La idea de que Cuba les pertenecía, que su incorporación era necesaria para la existencia misma de la Unión Norteamericana y en consecuencia, era obligación inevitable de ésta decidir el futuro de la Isla, es el verdadero punto de partida para entender la dinámica de las relaciones entre los dos países desde entonces hasta hoy.

Esa idea, acompañada de una visión distorsionada de la realidad de Cuba y los cubanos, siempre paternalista y discriminatoria y muchas veces racista, estará presente en los discursos de estadistas y políticos, en editoriales, caricaturas, y artículos periodísticos, en disertaciones académicas, en libros, sermones, poemas y canciones y también, por supuesto, en documentos oficiales y confidenciales. La pretensión de dominar a Cuba, claramente manifestada en estos últimos, requería contar con el apoyo o la aquiescencia del pueblo norteamericano en el seno del cual siempre hubo simpatías y sentimientos amistosos hacia los habitantes de un país cercano a ellos por muchos motivos. Controlar y dirigir la mente de ese pueblo ha sido objetivo permanente para los dueños de Estados Unidos.

El resultado lo resume el autor:

“Cuba ocupaba mucho niveles dentro de la imaginación norteamericana, frecuentemente todos a la vez, de ellos casi todos funcionaban al servicio de los intereses de Estados Unidos. La relación norteamericana con Cuba era por sobre todas las cosas servir de instrumento. Cuba –y los cubanos- eran un medio para alcanzar un fin, estaban dedicados a ser un medio para satisfacer las necesidades norteamericanas y cumplir los intereses norteamericanos. Los norteamericanos llegaban a conocer a Cuba principalmente por medio de representaciones que eran por completo de su propia creación, lo cual sugiere que la Cuba que los norteamericanos escogieron para relacionarse era, de hecho, un producto de su propia imaginación y una proyección de sus necesidades. Los norteamericanos rara vez se relacionaban con la realidad cubana en sus propios términos o como una condición que poseía una lógica interna o con los cubanos como un pueblo con una historia interior o como una nación que poseía su propio destino. Siempre ha sido así entre Estados Unidos y Cuba[1].”

La raíz de ese modo de representarse a Cuba –y también al resto del mundo- era la representación que los norteamericanos han hecho de sí mismos, producto igualmente de su propia imaginación. El primer gran mito es el de atribuir un carácter revolucionario a las acciones de los propietarios de las Trece Colonias para independizarse de la Corona Británica. Indagaciones posteriores revelan que el proceso tuvo como motivaciones principales el interés de los colonos en extender su dominio sobre territorios ubicados más allá de los límites geográficos establecidos por Londres y la preocupación ante el avance indetenible en la metrópolis de los sentimientos abolicionistas que amenazaban con poner fin, cual sucedió, al tráfico y la explotación del trabajo esclavo. Entre los que enfrentaron a su Majestad Británica había representantes del pensamiento más avanzado de la época, como Tom Payne y sectores populares que aspiraban a cambiar también la estructura de la sociedad colonial, pero fueron derrotados y reprimidos por los Padres Fundadores y sus continuadores. No exagera el profesor Gerald Horne cuando titula uno de sus estudios más recientes “La Contrarrevolución de 1776”.

El otro gran mito es el que vincula a la nueva república con la idea de la democracia. Este resulta particularmente notable pues desde el principio Hamilton, Madison y Jay se empeñaron en demostrar lo contrario e insistieron en asegurar que su Constitución garantizaría que el país fuera siempre gobernado por sus amos, los dueños de sus riquezas materiales.

Esos mitos conjugados animan la idea de la “excepcionalidad” norteamericana y el carácter mesiánico, providencial, de su papel en la Historia. Esa creencia ha sustentado el discurso de todos los gobernantes desde Washington hasta Obama. La eficacia de su proyección es obvia. Con él han logrado embriagar, hasta el embrutecimiento, a un muy amplio sector de su población y a no pocos en otros países.

La función del lenguaje, y la comunicación como instrumentos de control político, con diversas y cada vez más sofisticadas técnicas, alcanzan ya un poder del que resulta difícil escapar. Hace casi medio siglo Brzezinski vaticinó que las nuevas tecnologías serían capaces no sólo de “manipular las emociones” sino también de “controlar la razón” del hombre contemporáneo.

Cuando en fecha tan temprana como 1805 Thomas Jefferson diseñó un destino para Cuba, que en su convicción más profunda era indispensable para el futuro de su propio país, definió al mismo tiempo la estrategia para conseguirlo. Estados Unidos tendría que apoderarse de Cuba pero antes deberían existir las condiciones que lo facilitasen.

Entonces la soberanía norteamericana no iba más allá del Mississippi. Las dos Floridas, desde el gran río hasta el Atlántico, seguían bajo la autoridad española. Cuba y Estados Unidos no eran aun vecinos.

Transcurrió casi una centuria durante la cual los sucesores de Jefferson no se limitaron a esperar. Intentaron comprar la Isla, mantuvieron a raya las apetencias respecto a ella de otras potencias europeas, se empeñaron en frustrar el proyecto liberador bolivariano, fomentaron la corriente anexionista de la sacarocracia criolla, y, durante nuestras guerras por la independencia, se negaron a reconocer las instituciones cubanas y la beligerancia del Ejército Libertador, mientras permitieron a España artillar y equipar su flota y utilizar sus puertos como bases para bloquear a los territorios insurrectos.

El momento propicio para pasar a la acción llegó, como sabemos, en 1898.

Como ilustra este libro ese año se desbordó la campaña para ganar las conciencias del pueblo norteamericano y convencerlo de la necesidad de participar en la guerra que España estaba a punto de perder. La realización del interés imperialista ejecutando, finalmente, un plan largamente concebido, fue presentada, sin embargo, como el cumplimiento de una obligación moral, altruista, la de ir al rescate de un vecino en desgracia.

El libro examina el papel de la metáfora, los símbolos, para el logro de objetivos políticos condicionando de manera más o menos sutil el modo de pensar y el estado de ánimo del receptor. Ofrece a este respecto un abundante repertorio de textos oficiales, discursos y declaraciones y también de producciones artísticas y editoriales y artículos de prensa y no falta una amplia muestra de caricaturas de la época. Cuba aparece como una joven maltratada pidiendo auxilio, o como un niño desvalido o malcriado y sucio y el Tío Sam como el caballero que viene al rescate de la doncella, o el maestro empeñado en limpiar y educar al infante descarriado. Las imágenes van cambiando según marchan los acontecimientos desde la bella mujer abandonada –los mambises, recordemos, no existían- hasta los niños díscolos, preferiblemente negros, urgidos de limpieza y disciplina.

Este muy valioso estudio abarca el Siglo XIX y los primeros años del XX. El triunfo revolucionario en 1959 iniciaría otra etapa en la que la manipulación de símbolos también desempeñaría una función primordial. Se puso de moda entonces hablar de un imaginario distanciamiento entre Washington y Batista supuestamente decisivo para el derrocamiento del dictador. Hubo que esperar hasta 1996 para conocer el texto del último mensaje del Secretario de Estado a su Embajador en La Habana, cuando concluía el año 58 en el que el señor Herter recapitulaba con amargura la ayuda que en todos los terrenos habían dado hasta ese instante al tirano derrotado.

O la leyenda incesantemente repetida acerca de los “millones” de cubanos que “escaparon” de la isla después de la victoria de enero y que ha servido de instrumento para denigrar a Cuba y manipular groseramente la cuestión migratoria. Según sus propias estadísticas oficiales, sin embargo, es ahora, en el Siglo XXI, que esa emigración, incluyendo a su descendencia nacida allá, sobrepasa el primer millón. Y algo que suele obviarse aunque consta en los mismos registros gubernamentales, en 1958 la emigración cubana era superior a la de la totalidad del Continente exceptuando a México.

Sería interminable la relación de imágenes inventadas y falacias diseminadas en los años del período revolucionario. Permítanme rendir homenaje sólo a la “proeza” ejecutada en abril de 1961 por los intrépidos navegantes que desembarcaron por el puerto de Bayamo.

Aquella, la de 1898, fue una campaña exitosa. La solidaridad del pueblo estadounidense, manifestada con gran amplitud desde el alzamiento de Céspedes, se había intensificado treinta años después. A la simpatía natural se unía el rechazo ante la crueldad weyleriana. El respaldo popular a los cubanos alcanzó niveles muy notables y se reflejó, más allá del discurso político, en el teatro, la música y la poesía.

La intervención en el conflicto no fue vista como lo que era, una conjura imperialista, sino como la realización de un ideal noble y puro. Sumarse a los mambises y pelear junto a ellos fue el anhelo de muchos. Basta mencionar a Mark Twain y Carl Sandburg.

Esa visión generosa, desprendida, aparecería en la Resolución Conjunta por medio de la enmienda Teller que, sin embargo, contradecía al verdadero plan oficial que se concretaría en el texto del Senador Oliver Platt.

Lo que vino después es conocido. Los sueños frustrados, la lucha siempre renovada hasta el amanecer de enero y luego medio siglo de resistencia y creación, en los que no han faltado la hazaña y los sacrificios, los momentos de amargura y alegría, pero sobre todo, la certeza de haber llegado a la tierra prometida que concibieron los abuelos.

Ahora cuando se anuncia un nuevo capítulo en esta larga saga urge impedir que el olvido cubra de sombras el camino tan dolorosamente recorrido.

Porque como advirtiera Cintio Vitier en un texto que hoy y mañana habrá que recordar “en la hora actual de Cuba sabemos que nuestra verdadera fortaleza está en asumir nuestra historia”.

Palabras en la presentación de la edición cubana del libro de Louis A. Pérez Jr. el 27 de enero de 2015 en la UNEAC

[1] ‹‹Cuba in the American imagination-Metaphor and the Imperial ethos››. The University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2008, p. 22-23

 

Cuba, CELAC and the parallel Summit

In Cuba, Fidel Castro Ruz, Politics on January 31, 2014 at 10:52 am

dsc_00272

Margarita Alarcón Perea

All of Latin America and the Caribbean gathered in Havana this week for the second summit of the Community of Latin American and Caribbean States (CELAC),  CELAC is the new version of the OAS for the current leaders of the region.

The summit was to be a grandstand event  and  major for Cuba as the pro tempore president of the organization. Never before had Cuba been host to an affair of this magnitude. The CELAC gathering in Havana had on its wings the weight of being unprecedented, not just because of the number of states attending, thirty three in total, but because of its historical significance, all the leaders from Latin America and the Caribbean gathering together with a common goal in mind: unity.  Also attending were Jose Miguel Insulza Secretary General of the OAS, Ban Ki-Moon, Secretary General of the United Nations and Abdullatif bin Rashid Al Zayani,  Secretary General of the Gulf Cooperation Council (GCC).  A gathering never before seen in the hemisphere taking place in Havana, Cuba.

Days before the event, a number of so called dissident groups in Cuba stated to Efe  that they were planning on holding their own parallel meeting in protest of the event, or let’s say, to tell their side of the story regarding Cuba. Organized by a  foreign dissident organization:  Centre for Openness and Development of Latin America (CADAL),  the parallel event was hoping to unite leading members of the  Cuban opposition and independent  political activists.

The way I see it, if the situation in Cuba is such that dissident organizations feel the need to protest  I totally stand behind them in their right to do so. My only quibble is when these groups lay back and wait for someone from somewhere else  to land on the island in order to help  “coordinate dissent”, that part I don’t agree with. That part is called foreign intervention, or in a much less nicer term “being a mercenary” on the part of the Cuban dissent team.

Why don’t these guys organize properly? Or is it that they have no common agenda? We have heard that one representative of one group did meet with  President Sebastian Piñera of Chile;  and a member of another with the Ceremonial Head of the Costa Rican delegation Ingrid Picado. Two different  groups met independently with two different representatives from two very different countries, and in both cases, each one of the presidents is an “out-going” one, Piñera come March will cede the post to Michelle Bachelet and Costa Rica is in the middle of a presidential campaign. There´s not much to say about that other than stating the obvious, they were  given an audience by those who no longer make much of a difference. In through the outdoor, I call it.

Each group seems to have its own agenda and they pull on the rope of dissent from different directions. Nothing was heard from the other prominent dissidents save for allegations that they were being spied on (honestly not news), that their cel phones wouldn’t reach anyone; that the streets were covered with uniformed police and plain clothes officers patrolling and controlling the “dissidents”. Again, I must say, this is an attitude way too “full of themselves” for my taste. Given the level of assistance in Havana of prominent heads of state, why not have plain clothes officers and uniformed ones all over the place? Have any of these dissidents ever heard of what  NYC looks like during the UN General Assembly?

These dissident groups had the chance of a lifetime and they blew it. Or was it that the 20 million dollars  of tax payer money from USAID didn’t arrive in time for them to figure out a plan of action?

Meanwhile, not far from all the pomp and circumstance, the real parallel  summit was taking place. No dissidents, just one man alone in the sun room of his home, nonchalantly receiving heads of state. Chatting for hours with secretary generals and the leaders of Latin America on issues ranging from conflicts in Northern Africa and  how to find a solution to end hunger and poverty, or how to better forge the future of this continents present to simply reminiscing on days past and friends no longer present… the man holding the unique parallel summit was the 87 year old Fidel Castro, who unlike the dissidents in Cuba, has a perfect idea of what he wants and how to make it happen.

La deuda pendiente

In Cuba, Cuban 5, Politics on December 9, 2013 at 11:51 am

 

Margarita Alarcón Perea

 

“Fidel Castro decía que yendo a África a luchar contra el apartheid y el colonialismo se estaba pagando una deuda pendiente”
Hedelberto López Blanch, periodista y escritor

 

Recuerdo una canción viejísima que decía Free Nelson Mandela. Era por los años 70 y yo estaba en el colegio en los EEUU, en UNIS (Escuela Internacional de las Naciones Unidas). UNIS había sido una ilusión del Secretario General U Thant, quien quiso que los hijos y las hijas de los miembros de la ONU también estuvieran unidos para compartir sus ideas, sus creencias, sus esperanzas y sus sueños. Con esto se sentaban las bases para la creación de una escuela que aunaría a personas de todas las razas y credos. Un lugar donde no habría ni blanco ni negro, el color era un arcoíris donde las diferencias se sumaban y se compartían. Éramos un festín humano de un futuro utópico en colores.

Un día por los pasillos de la escuela camino de clases me detuvo un muchacho, mayor que yo, probablemente de onceno grado. Era bajo, fuerte, un atractivo joven negro con una actitud desafiante e intensa. Me miró , señaló con el dedo índice hacia mi camiseta y me preguntó,  “¿Tu sabes lo que significa eso?”. Llevaba puesta una camiseta blanca con el continente africano impreso y las letras ANC atravesándola. Miré hacia abajo, y de vuelta hacia él, y le dije “Congreso Nacional Africano, porqué?” Levantó su puño izquierdo y me dijo “Bien!”. Luego supe que el joven había escapado de Sur África con su madre y hermanos, su padre se encontraba encarcelado por ser miembro del Congreso Nacional Africano, un partido político prohibido en la Sur África del apartheid.

Al regresar definitivamente a Cuba comencé a vivir el desespero de la presencia cubana en Angola y el resto de la región, y como muchos otros, a ratos creía comprender y por momentos no tanto. Tengo una prima que se alistó voluntariamente para ir a impartir clases como  parte de la campaña de alfabetización internacionalista. Fui aprendiendo que cada vez más iría conociendo a personas que o bien tendrían a alguien conocido o querido en África o que eran alguien que había estado ahí. Era una situación complicada. Para muchos cubanos, esta guerra no era la lucha de Cuba, entonces la pregunta “Que hacemos ahí?”. Para otros cubanos era un asunto de internacionalismo, de solidaridad con los pueblos de Angola, Namibia y Sur África. Era un asunto de poner fin a un sistema político de colonialismo, de subdesarrollo y de algo tan infrahumano como lo era el apartheid.  Era un paso enorme en el camino de devolverle algo a un pueblo entero incluyendo al padre de mi compañero de escuela de antaño y a Nelson Mandela y lo que él significaba.

Después de mucho, la guerra habría terminado. Angola era libre, Namibia iba a llevar a cabo elecciones democráticas y Nelson Mandela ya había salido de prisión. Recuerdo la despedida de dos colegas namibias en la universidad que regresaban a Windhoek , regresaban a casa para votar por primera vez en sus vidas.

Ver la salida de Mandela de su último recinto carcelario por televisión desde la Habana me trajo lagrimas a los ojos, nunca pensé estar vivía para ver el fin  de algo tan terrible y el nacimiento de algo mágico y tan esperado.

Para muchos cubanos que regresaron de la guerra, el término “veterano” oscila entre ser un insulto o un homenaje. Hablar sobre el tema se vuelve  una conversación difícil la mayor parte de las veces. Pasan de hablar sin fin a un silencio sepulcral, algo que nos muestra que la guerra es vil no importa las circunstancias, llegar a una concesión con la guerra es probablemente una de las cosas más difíciles que hay.

Pero esta fue una guerra necesario como pocas. Estamos todos en deuda con el continente africano y aun no saldamos ese compromiso. La lucha contra el colonialismo en esa región, poner fin a un sistema infrahumano de gobierno, ver la belleza en los ojos de niños con juguetes en sus manos por primera vez, verlos sonreír con esperanza, todo eso, hace que haya valido la pena.

A todos los combatientes que regresaron y a sus familias. A las familias de todos aquellos que no volvieron. A todos los que luchaban y entendieron las razones, a los que no entendieron entonces y aun dudan. Son todos ustedes parte intrínseca de la historia. Ustedes ayudaron a validar la vida y la muerte de muchos. Nelson Mandela ha muerto en libertad y yo por mi parte, les doy las gracias.

Cuando la torpeza se multiplica…

In Cuba, Cuban 5, Politics on September 18, 2013 at 12:18 pm

Image

Margarita Alarcón Perea

Hace años la actriz británica, Vanessa Redgrave usó el podio de los Oscares en la noche de las premiaciones para exigir a favor de los derechos del pueblo palestino. Recuerdo bien como mi madre me comentó que ahí tenía yo en frente a una mujer de temple y principios que no iba a dejar una oportunidad como esa pasar por alto. Eso fue en la década del 70 del siglo pasado y muchos más fueron los que la secundaron en usar el mismo podio para dejar saber sus opiniones en temas políticos y sociales.

No hace mucho, y ya en este siglo, durante la invasión del presidente Bush hijo a Irak, la Academia de Artes e Industria Cinematográficas de EEUU,  habiendo aprendido bien la lección de antaño, le aclaró a los artistas- presentadores que quedaba terminantemente prohibido usar la noche de premiaciones para hablar otra cosa que no fuera lo que apareciera en el guión establecido. Esto trajo consigo que muchos artistas ahí presentes portaran lazos de paz a modo de dejar claro su postura respecto a la guerra y otros en rojo blanco y azul portados por aquellos que apoyaban la invasión.

El pueblo estadounidense ha aprendido que hay lugares para cada cosa y que cada cosa debe ir en su lugar.

¿Es correcto esto?

Bueno, no. No todo el mundo está a favor de establecer un guion respecto a la libertad de expresión. Pero si hay ciertas reglas éticas y de comportamiento que no debemos perder de vista. Digamos que no sería la decisión más feliz gritar a favor del aborto y del uso del condón en medio de una boda televisada, aun cuando tu derecho a expresarte nunca deba ser censurado.

La semana pasada se cumplía el 15 aniversario del injusto encarcelamiento de 5 cubanos considerados en la isla como Héroes. Estos cinco hombres llevan años encerrados en cárceles de EEUU acusados injustamente y sentenciados a penas que van de 15 años hasta dos cadenas perpetuas.

El gobierno cubano en coordinación con varios artistas de la isla organizó un concierto al aire libre para honrar a estos hombres y a la causa que aúna al pueblo: su regreso a la patria. El pueblo ahí presente portaba cintas amarillas en las solapas, en las muñecas, de bufanda o simplemente se vistieron de amarillo esa noche. Cintas amarillas fueron atadas a los postes de banderas que hondean frente al malecón habanero delante del edificio de la Sección de Intereses de los EEUU en la Habana. Cintas amarillas significando, como lo hacen en EEUU, que Cuba quiere que regresen los Cinco a casa.

Cerca del final de la noche cuando faltaban pocas agrupaciones por presentarse le tocó subir a escena a uno de los músicos más renombrados y cabales de Cuba, Robertico Carcassés, quien es el director y fundador del grupo Interactivo, una agrupación que sin dudas es el Suma Cum Laude de la excelencia musical y artística.

Durante la presentación,  Carcassés se hizo a un lado, dejó el piano y comenzó a improvisar letras. Durante la improvisación se viró hacia la Sección de Intereses de EEUU en la Habana y pidió la libertad de los Cinco. También le pidió a EEUU que pusiera fin al bloqueo de más de 50 años que tienen contra la isla y  pidió a Cuba que cesara con el  auto bloqueo que tiene la isla contra sí misma. Solicitó más libertad de información, facilidades para poder adquirir un carro, libertad para “María” y que pudiera él algún día elegir de manera directa a su presidente.

Nada de esto es nuevo para la mayoría de los cubanos. El “bloqueo interno” como le dicen muchos es algo tan viejo que casi que es un cliché y se refiere a cosas muy especificas que afectan a un sistema que debería luchar por ser siempre mejor. Se refiere a la burocracia que ahoga, la estupidez la rigidez y la intolerancia. Un cambio en el sistema electoral tal que exista el voto directo,  un tema que comparten pocos pero sin dudas un tema que insta a opinar. En mi caso personal la idea es bella pero solo funcionó sobre papel y piedra. Murió  junto a la Grecia antigua al igual que las muchas columnas que una vez construyeron; la verdadera democracia simplemente no existe – al menos por ahora – en ninguna parte del mundo. Pero bueno, Carcassés tiene derecho a soñar.

Al día siguiente fueron citados él y sus compañeros de grupo a una reunión en el Instituto Cubano de la Música donde les fue informado que las palabras de Carcassés en el acto de la noche anterior eran inapropiadas, autocomplacientes y no estaban en concordancia con el objetivo por el cual se había llevado a cabo el concierto. Esto puede que sea o no cierto, y definitivamente que es un asunto de opinión personal. También se le informó que debido a esto quedaba suspendido de llevar a cabo presentaciones en localidades del estado hasta nuevo aviso.

¿Se pasaron?

Si uno está de acuerdo en que un concierto honrando a Los Cinco,  hombres que han dedicado los mejores años de sus vidas a protejer a su patria contra actos de terrorismo, no es el momento para vociferar quejas y sugerencias que van de lo sublime a lo ridiculo, entonces en consecuencia con eso, hay que también estar de acuerdo en que prohibirle a un artista el derecho a presentarse en vivo hasta “nuevo aviso” por haber hablado lo que piensa, es igualmente inapropiado por no decir otra cosa. Silvio Rodríguez lo dijo mejor cuando calificó a ambos hechos de “torpezas”.

Si, es cierto, el momento no fue el más feliz  para hacer públicas sus opiniones, y si, puede que algunas o todas  no cuenten ni por mucho entre los mayores problemas que tiene la Revolución Cubana, pero al final, cuando se analiza a fondo, el castigo no se ajusta al “crimen”.

Roberto Carcassés es un músico de 41 años, no es un político. Es un hombre con una enorme cantidad de seguidores dentro y fuera de la isla; es prueba viviente que el sistema de educación musical en Cuba se puede parar al lado de cualquiera en el mundo. La semana pasada no solo esgrimió su opinión personal sobre aspectos que considera importantes, sino que se viró hacia la representación de los EEUU en Cuba y pidió dos cosas que para la nación cubana son incondicionales: la liberación de los Cinco y el fin al bloqueo.

¿Parece fácil, no?

Pues no lo es. Para muchos artistas en Cuba es bien conocido que hablar abiertamente a favor de Cuba y en contra de los EEUU puede significar la diferencia entre obtener una visa de entrada a “la Yuma” o no. Carcassés puso la suya en riesgo el 12 de septiembre pasado, no muchos han hecho lo mismo.

Según lo veo, el momento no fue el más feliz para lavar la ropa sucia como dice el refrán, pero mirándolo con vista larga, cuando alguien como él hace lo que hizo y de alguna manera logra que se hable de los Cinco dentro del muy manido y controlado mundo de los medios, no se merece un castigo, se merece una medalla.

Declaración de Silvio Rodriguez http://segundacita.blogspot.ca/2013/09/puntualizando.html

Declaración de Robertico Carcassés https://www.facebook.com/iinteractivo?hc_location=timeline

Vence el raciocinio http://www.havanatimes.org/sp/?p=90678

“Crime” & un-just Punishment

In Blockade, Cuba, Cuban 5, Cuban Embargo, Culture on September 17, 2013 at 1:36 pm

Margarita Alarcón Perea

Years ago Vanessa Redgrave used the podium of the Oscars on Oscar Night to demand the rights of the Palestinian people. I remember how my mother pointed out to me that there stood a gutsy woman with principles who wasn’t going to allow an opportunity like that one pass. It was back in the early 1970’s and many more like her followed suit using the podium to voice their opinions on political and social matters.

Not that long ago, during the Bush Jr.  administrations invasion of Iraq, the Academy having learnt its lesson, prohibited any artist-presenter from using Oscar night to say anything other than what appeared on the teleprompter. This brought about an appearance of ribbons of peace on the lapels of those who were against the invasion and ribbons in red white and blue donned by those who supported the idea and or the troops.

People in the US have learned that certain podiums are simply considered inappropriate for certain outburst s of opinions.

Is this correct?

Well, no. Not everyone is in favor of establishing guidelines regarding freedom of speech. But there is an issue of ethics in the Amy Vanderbilt sort of way. One would never expect it to be appropriate to shout out in favor of the use of condoms and abortion rights in the middle of a televised wedding for example, although your right to express yourself should never be prohibited.

Last week marked the 15th anniversary of the imprisonment of 5 Cubans, known in Cuba as Heroes and incarcerated in US federal prisons wrongly accused of acts that garnered them sentences from two life sentences to 15 years.

The Cuban government organized a live concert at an open air esplanade where over 30 artists performed honoring these men and demanding that they be set free. People in attendance had yellow ribbons tied to their wrists, around their necks as scarves or on their lapels.  Ribbons were also tied to the many flag posts that separate the esplanade from the US Interest Section in Havana. Yellow ribbons indicating as they do in the US that Cubans want the Cuban Five back home where they belong.

Nearing the end  of the concert was a performance by one of Cuba’s foremost musicians, Robertico Carcassés who is the director and pianist of Interactivo (Interactive) a jazz fusion band which by all accounts is the Suma Cum Laude of musical and artistic excellence.

During the presentation, Carcassés stepped aside from his piano and began to improvise lyrics. During this improvisation he turned around and faced the US Interest Section and requested the Cuban Five be released. He also demanded an end to the 50+ year embargo the US has against Cuba and the internal embargo Cuba has against Cuba. He requested freedom of information on the island, facilitation rights in order to acquire a car and direct voting rights in order to elect a president. He also requested freedom for  “Maria”. (Street term for marijuana).

All of this is really not news to most Cubans. The internal blockade as many refer to it on the island has been an issue that goes back in time. It speaks against red tape, stupidity, and restrictions. A change to the electoral system is something that some, not that many in reality, also have issues with. In my personal opinion, the idea is beautiful but was only good on paper and stone, it died along with the Greeks as have the many columns they once built; true democracy simply doesn’t exist – at least not for now – anywhere in the world. But again, he has the right to dream.

The following day he and his band mates were called to the Cuban Institute of Music and were informed that Carcassés actions the night before had been inappropriate, self serving and were not in line with what the concert had been designed for.  This may or not be true, and it definitely is a matter of opinion. He was then informed that he would not be allowed to perform live till further notice.

Going too far?

If one agrees that a live concert honoring Five Cuban men who have dedicated the better part of their lives to protecting their home land against acts of terrorism,  is not the place for one individual to voice concerns ranging from authorization to buy a car to changing the voting process in Cuba, one also has to bear in mind that prohibiting an artist from performing goes beyond inappropriate, it is downright insane.

Yes , he could have chosen a different place to voice his opinions, yes,  some of those opinions may not necessarily be the most important issues that are wrong with the Cuban Revolution. But in the end, when you come right down to it, the punishment doesn’t  fit the “crime”.

Roberto Carcassés is a 41 year old musician not a politician. He is a man with an enormous following inside and outside of the island, he is living proof that the system of musical education in Cuba is as good as any anywhere in the world, and last week, he not only voiced his personal opinion on aspects within the country that he believes need be mended, he also turned around faced the US Interest Section in Havana and called for an end to the embargo and the freedom of the Cuban Five.

In my book,  when  someone like him does what he did,  and gets the word out on issues that are close to the Cuban peoples hearts, he doesn’t deserve a reprimand, heck! he deserves a medal.

… to err os human, to forgive divine http://www.businessweek.com/ap/2013-09-18/cuban-troubadour-singers-concert-ban-lifted

From the heart of Cuba/Del Corazón de Cuba Diana Fuentes

In Calle 13, Cuba, Puerto Rico on August 15, 2013 at 12:03 pm

 It is undeniable that Diana Fuentes is one of the most prolific and interesting artists of her generation. A unique voice with a remarkable interpretive power, the Cuban singer-songwriter is set to introduce one of the most impressive albums within the Latin genre. The new album is a milestone, a colorful all-encompassing and original production that explores a wide range of sounds.  It will be released in Latin America and the United States through Sony Music Latin.

 ‘Planeta Planetario’ includes 12 songs and was recorded in Havana (Cuba) and San Juan (Puerto Rico), where Diana currently resides.  Under the production of Eduardo Cabra (‘Visitante’ from Calle 13) and with the collaboration of a select group of musical guests, this album is unsurprisingly one of the most noteworthy albums of all time.

 Diana captures the tradition of great singers, musicians and Cuban artists integrating it into her own style of composing, performing and expression through her music.  By fusing Afro-Cuban rhythms, pop, folk and electronic music among others, Diana created an eclectic group of songs that comprise ‘Planeta Planetario’.

“It’s been years of hard work. It’s been a long wait, especially for the fans that have followed me since the beginning, but I’m certain that everything comes at the right time. I am very happy with the final result.  It is an album that marks a time in my life with many changes, mostly positive.  I hope to perform live very soon because it will be a very special moment for my musicians, fans, and myself.  Being part of the Sony Music Latin family is a great opportunity for me as a Cuban artist.  I will be eternally grateful to Afo Verde for his support and trust, as well as to his entire team”, reveals Diana.

“Working with Diana has been very interesting…very intense. As a producer I have guidelines, but this has been a real mutual collaboration; Diana has broad experience as a singer, songwriter and also on stage.  She dresses each song not only with her voice but with her interpretive strength”, explains Eduardo Cabra, producer of ‘Planeta Planetario’.  “Personally, it was a discovery of many sounds from Cuba.   When you have the time to explore a country you can dive into its musical traditions and in the end you realize that you have added many new elements to your musical knowledge,” affirmed Cabra.

During the process of creating the album, Diana also had time to write and compose. On the piano with a pencil in hand, she delivered new songs that were added to the previous repertoire of ‘Planeta Planetario’.Diana and Eduardo’s idea was to recreate a unique atmosphere for each song, recording her vocals on different days in order to capture the essence and feeling of each track.  During the recording process, guest musicians were invited to participate in the project as it developed.  Friends of Eduardo and Diana’s such as Sebastian Paz, Carlos Varela and others would drop in the studio to collaborate on songs or create original compositions.  Another special guest on the album was Martin Ferres (Bajofondo), who made an amazing contribution to the bandoneón on the song “Ritmo Sexual”.

The album is finished and the expectations continue to rise.  Diana Fuentes fans anxiously await the album and her radiant on-stage presence.  It is time to discover Diana Fuentes and her ‘Planeta Planetario’.

For more information about Diana Fuentes please visit:

www.dianafuentes.com 

 ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

 Diana Fuentes es sin dudas una de las artistas más prolíficas e interesantes de su generación.  De voz única y con una gran potencia interpretativa, la cantautora cubana llega para presentar uno de los discos más impactantes dentro de la música Latina.  Su nuevo álbum es original, completo y explora una amplia gama de sonidos y colores y que, además, marcará un hito en la industria, una artista y álbum que llegan a Latinoamérica y Estados Unidos a través de Sony Music Latin.

‘Planeta Planetario’ es un álbum de 12 canciones, grabado en La Habana (Cuba) y San Juan (Puerto Rico) donde actualmente reside Diana.  Bajo la producción de Eduardo Cabra (‘Visitante’ de Calle 13), con la colaboración de un selecto grupo de músicos invitados, este disco se convierte en uno de los trabajos más interesantes de los último tiempos.

Diana captura la tradición de grandes cantantes, músicos y artistas cubanos integrándolo en su propia forma de componer, interpretar y expresar sus propias canciones.  De esta forma ha creado un sonido ecléctico, en el que explora con los sonidos afrocubanos, pop, folklor y música electrónica, entre otros, para crear este exquisito grupo de canciones que conforman ‘Planeta Planetario’.

“Han sido tiempos de mucho trabajo. Para el público que me ha seguido durante todos los años anteriores, ha sido una larga espera, pero tengo la total convicción de que todo cae en su tiempo.  Estoy muy feliz con el resultado final, es un disco que marca una época en mi vida de muchos cambios, en la mayoría positivos. Espero presentarlo muy pronto en vivo, porque los músicos que me acompañen, el publico y yo viviremos un momento bien especial.  Llegar a la familia de Sony Music Latin, es una gran oportunidad para mí como artista cubana. Le estaré eternamente agradecida a Afo Verde por su apoyo y su confianza, al igual que a todo el equipo que lo acompaña”, dice Diana.

“El trabajo con Diana ha sido muy interesante, muy intenso.  Como productor tengo lineamientos, pero esto ha sido una verdadera colaboración mutua; Diana tiene muchísima experiencia como cantante, compositora y además en el escenario. Ella interpreta, ella viste cada canción no solo con su voz sino con su fuerza interpretativita”, explica Eduardo Cabra, productor de ‘Planeta Planetario’.  “Personalmente fue un descubrimiento de muchos sonidos de Cuba, como en cada país cuando tienes el tiempo puedes sumergirte en su tradición musical y al final dimensionas que sumas muchos elementos nuevos a tu conocimiento musical”, afirmó Cabra.

Durante el proceso de creación del álbum, Diana también tuvo tiempo de escribir y componer.  En el piano y con un lápiz surgieron nuevas canciones que se sumaron a las que previamente habían elegido para‘Planeta Planetario’.  La idea de Diana y Eduardo fue la de recrear un ambiente exclusivo para cada canción, grabando las voces en días diferentes para capturar la esencia y sentimiento de cada tema. Así se fueron sumando los músicos invitados, llegaron al proyecto a medida que se desarrollaba el proceso de grabación.  De esta manera pasaron por el estudio muchos amigos de Diana y Eduardo, para plasmar esas composiciones originales y otras en las que colaboraron cantautores como Sebastian Paz, Carlos Varela entre otros.  Un invitado especial fue Martín Ferrés (Bajofondo) quien hizo su gran aporte en el bandoneón en “Ritmo Sexual”, una de las canciones del álbum.

El disco ya está finalizado y la expectativa sigue creciendo por conocer el talento de Diana Fuentes, su álbum y esa energía que irradia desde el escenario. Ha llegado el momento de descubrir a Diana Fuentes y su ‘Planeta Planetario’.

Para más información sobre Diana Fuentes visite:

www.dianafuentes.com 

Reasons for a celebration

In Cuba, Fidel Castro Ruz on August 13, 2013 at 2:56 pm

 

Margarita Alarcón Perea

 

There is a neighborhood on the outskirts of Havana in  the municipality of La Lisa, known as Coco Solo which roughly translates as “lonely coconut”. Please do not confuse it with the US Navy Submarine Base in Panama, although the coincidence is ghastly hilarious. Cuba’s Coco Solo is a working class neighborhood mostly inhabited by blacks, mulatos and that rare breed of “white” Cuban only acknowledged by those who fully understand that the island is no longer divisible by race, but yes, still, unfortunately by social and economic strata.

Still, last night Coco Solo was in festive mode. With few motives for celebration in a place where one still feels so much needs to be accomplished, a concert took place, with a small representation of current Cuban art: Adrian Berazain, young representative of the modern day Cuban Nueva Trova with a tinge of pop, Tony Ávila, an extraordinary musician full of grace and double entendre in his lyrics and lastly Laritza Bacallao a young mulato woman who sings pop and ballades in a very unique Cuban street style. Two films were projected in an open air impromptu street cinema, Strawberry and Chocolate for the adult crowd and HavanaStation for the kids.  Yesterday was International Youth Day, yet this was just a mere justification for the real motive that brought people out to take part in the attractions. The underlying motive was something else.

Aside from being habitually obscured by other more attractive parts of the city, Coco Solo is also a place where most things Cuban make sense. Its low lying buildings, streets in dire need of repair,  lack of sufficient ..well, lack of sufficient anything is more than evident.  Yet its inhabitants had something to celebrate. They took part in a massive social gathering, a community party, awaiting midnight, today, August 13th.

Today marks many things, the birthday of René Gonzalez Sewheret, one of the Cuban Five, the birthday of twin members of my extended US/Chicago family, and much more. Although none of these were the reasons that brought people out to celebrate last night. Ironically, what pulled many of them out from inside their homes was the chance to acknowledge the birthday of a man that dedicated his entire life to trying to make life better for his country, especially those living in places like Coco Solo. Whether one agrees with his motives or not, the reality, undeniably, is that today, although some beg to differ,  there is a man who is another year older, and has grown larger than life and will forever hold a place in the history of places like Coco Solo and the rest of the world.

Fidel Castro turns 87 today. He is no longer in power, he has grown old and weak., and while during his years as Statesman his birthday was never acknowledged, now it can be. The best part, though is that last night’s celebration took part precisely in the area where Fidel and his ideals were always most needed, semi urban quasi rural areas in Cuba that had been left unattended for so very long in the islands history. By sacrificing more wealth for the already wealthy, Fidel and his revolution began a process of trying to make life better if not at least, livable for those who had lived in dire straits for decades.

So maybe the upper crusts of Cuban society inside and out of the island won’t be celebrating today and didn’t celebrate last night, but for those less fortunate in history, for those who truly believe that a better world is possible, not only is the 26 the happiest day in history like the song says, but so is August 13th, because a man who not only changed history, but was also absolved by it, was born.