Maggie Alarcón

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Salvar a Venezuela

In CELAC, History, Politics, Politics on April 21, 2017 at 2:03 pm

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Por Ricardo Alarcón de Quesada

La hostilidad del imperialismo estadounidense hacia la Revolución Bolivariana ha sido permanente y multiforme desde que Hugo Chávez resultó electo Presidente. Según avanzaba el proceso de transformaciones sociales promovido por Chávez, siempre respetando las normas constitucionales y la legalidad, el Imperio ensayaba nuevas acciones agresivas violatorias del Derecho Internacional.

La obra revolucionaria rescató a millones de venezolanos de la pobreza absoluta y la miseria, puso fin al analfabetismo, garantizó a todos y todas el acceso a la educación y la atención médica gratuita, les devolvió, en fin, la plena soberanía.

Venezuela ha cambiado sustancialmente. Sus grandes riquezas naturales, por primera vez en la historia, no son para el disfrute exclusivo de una minoría, sino que han sido y son redistribuidas para beneficio de las amplias masas. Pero ha sido una marcha cuesta arriba sorteando obstáculos de todo tipo.

Defender lo mucho que ha logrado y seguir conquistando mayores cotas de justicia constituye un perenne desafío para el pueblo del Libertador. Intentos de golpe de estado, “huelga” petrolera, sabotajes, sanciones económicas, diplomáticas y políticas, amenazas militares y una descomunal, multimillonaria, propaganda para aislarla y pretender justificar la intervención foránea, han sido el pan de cada día impuesto a un pueblo que, en contraste, no sólo no ha atacado ni dañado a nadie sino que se convirtió, al mismo tiempo, en ejemplo de fraternidad para con los otros pueblos del Continente.

Porque si Venezuela ha cambiado mucho, el Imperio no ha cambiado nada. Ayer, Obama, sin temor al ridículo, determinó que Venezuela es “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos”. Ahora Trump blande contra ella la llamada Carta Democrática Interamericana, cuyo texto debemos suponer que no ha leído pues, como se ufana en proclamarlo, el actual mandatario detesta la lectura.

La muerte de Hugo Chávez fue un golpe doloroso que estremeció a su país y al mundo. Desde Bolívar nadie hizo tanto como él por la emancipación de su pueblo, nadie supo hacer de Venezuela paradigma de solidaridad humana y auténtica democracia. Dedicado a su causa hasta el último aliento, antes de despedirse, Chávez propuso como a su sustituto y continuador a Nicolás Maduro, su mejor discípulo, un joven obrero y cercano colaborador, quien, en aquellas dramáticas circunstancias y enfrentando a una poderosa maquinaria de difamación y odio en su contra, resultó vencedor en las elecciones generales.

El gobierno de Maduro no ha conocido un instante de respiro. A la drástica caída en los precios del petróleo en el mercado internacional se ha unido la guerra económica desatada por Washington y en la que participa abiertamente la oligarquía local que especula con las limitaciones materiales y provoca escaseces y malestar. Estos fueron los factores principales que permitieron a la oposición obtener una mayoría de escaños en la Asamblea Nacional.

Hay que recordar que desde la primera elección de Chávez como Presidente en Venezuela se han realizado más elecciones, plebiscitos y otras consultas populares que las que hayan podido efectuarse en los países del Hemisferio que cínicamente quieren erigirse en jueces de la situación venezolana. En la mayoría de esos ejercicios democráticos vencieron las fuerzas del chavismo y cuando no fue así los resultados fueron aceptados por Chávez y por Maduro.

Conviene recordar asimismo que ganar o perder transitoriamente la mayoría de los miembros del órgano legislativo no significa ganar o perder el gobierno en los países de América Latina. Tampoco lo es en Estados Unidos: si tal cosa rigiera en el vecino del Norte la lista de Presidentes despojados de sus cargos sería interminable: por ejemplo Clinton, Bush y Obama, para sólo mencionar los más recientes en una bicentenaria tradición en la que resulta normal ejercer la jefatura del Estado contando con una minoría parlamentaria. Para no hablar de Trump cuya presidencia no es cuestionada -aunque Hillary Clinton lo superó por más de tres millones de votos- y ostenta el mayor índice de desaprobación del que haya memoria en aquel país.

No debe olvidarse, sobre todo, el carácter subversivo, anticonstitucional, proclamado sin ambages por Henry Ramos Allup cuando, al asumir la dirección de la Asamblea, anunció un plan para expulsar de la jefatura del Estado a Nicolás Maduro en seis meses. No formuló un programa legislativo, anunció un golpe de estado. Desde entonces no ha hecho otra cosa que alentar el caos y la inestabilidad institucional.

La OEA en cueros

La conducta ilegítima e irresponsable de la oposición lejos de sumarle apoyo interno ha generado la creciente resistencia de un pueblo que, más allá de las ideologías, necesita y desea la paz y la convivencia frente a la agresión externa. Para derrocar al Gobierno legítimo había que recurrir al exterior y buscar en Washington lo que no pueden encontrar en Caracas.

Entonces aparece, nada más y nada menos, que la llamada Organización de Estados Americanos (OEA) y su insólito Secretario General, Luis Almagro.

La historia del “ministerio de colonias yanquis” es sobradamente conocida. Hace más de un siglo, ante los primeros pasos para crear el “panamericanismo”, José Martí advirtió el peligro y llamó a pelear por la independencia verdadera de Nuestra América.

Para Almagro –o sea para el Imperio- el único problema en el Hemisferio es Venezuela. Su enfermiza obsesión antibolivariana los ha arrastrado al punto increíble de dar una suerte de golpe de estado dentro de la propia institución, desconociendo a sus propias autoridades –al representante de Bolivia, Presidente del Consejo Permanente y Decano de sus embajadores y al Vicepresidente que es el representante de Haití- para imponer su estrategia antivenezolana.

Si la OEA tuviese un mínimo de seriedad no le alcanzaría el tiempo para ocuparse de los problemas reales del Continente.

La represión masiva contra los latinoamericanos en Estados Unidos; el infame muro de Trump y sus medidas de proteccionismo comercial; la vergonzosa destitución de Dilma Roussef; la constante aparición de cementerios clandestinos en México y otros lugares; los asesinatos cotidianos de periodistas; los muchachos desaparecidos de Ayotzinapa, las niñas muertas en Guatemala, el incendio del Parlamento paraguayo; las huelgas y protestas populares en Argentina, Brasil y otros países, son parte del largo temario que interesa a los pueblos pero que no existen para Almagro ni para el dócil rebaño que lo sigue.

Porque la OEA no fue creada para bregar con la realidad. Nunca ha sido otra cosa que instrumento para la dominación imperial. Que a estas alturas echen mano a la vieja y desprestigiada herramienta, pisoteando incluso sus reglas y procedimientos, es un llamado de alerta. La agresión imperialista está en marcha y debemos detenerla.

El crimen se está cometiendo a la luz del día, a la vista de todos y contemplarlo en calma sería una complicidad imperdonable.

Urge multiplicar la solidaridad. Hay que salvar a Venezuela.

 

Publicado originalmente en Punto Final

Aaron Sorkin to his Girls

In Politics, Social Justice, US on November 10, 2016 at 11:42 am

Sorkin Girls,

Well the world changed late last night in a way I couldn’t protect us from. That’s a terrible feeling for a father. I won’t sugarcoat it—this is truly horrible. It’s hardly the first time my candidate didn’t win (in fact it’s the sixth time) but it is the first time that a thoroughly incompetent pig with dangerous ideas, a serious psychiatric disorder, no knowledge of the world and no curiosity to learn has.

And it wasn’t just Donald Trump who won last night—it was his supporters too. The Klan won last night. White nationalists. Sexists, racists and buffoons. Angry young white men who think rap music and Cinco de Mayo are a threat to their way of life (or are the reason for their way of life) have been given cause to celebrate. Men who have no right to call themselves that and who think that women who aspire to more than looking hot are shrill, ugly, and otherwise worthy of our scorn rather than our admiration struck a blow for misogynistic shitheads everywhere. Hate was given hope. Abject dumbness was glamorized as being “the fresh voice of an outsider” who’s going to “shake things up.” (Did anyone bother to ask how? Is he going to re-arrange the chairs in the Roosevelt Room?) For the next four years, the President of the United States, the same office held by Washington and Jefferson, Lincoln and Teddy Roosevelt, F.D.R., J.F.K. and Barack Obama, will be held by a man-boy who’ll spend his hours exacting Twitter vengeance against all who criticize him (and those numbers will be legion). We’ve embarrassed ourselves in front of our children and the world.

And the world took no time to react. The Dow futures dropped 7,000 points overnight. Economists are predicting a deep and prolonged recession. Our NATO allies are in a state of legitimate fear. And speaking of fear, Muslim-Americans, Mexican-Americans and African-Americans are shaking in their shoes. And we’d be right to note that many of Donald Trump’s fans are not fans of Jews. On the other hand, there is a party going on at ISIS headquarters. What wouldn’t we give to trade this small fraction of a man for Richard Nixon right now?

So what do we do?

First of all, we remember that we’re not alone. A hundred million people in America and a billion more around the world feel exactly the same way we do.

Second, we get out of bed. The Trumpsters want to see people like us (Jewish, “coastal elites,” educated, socially progressive, Hollywood…) sobbing and wailing and talking about moving to Canada. I won’t give them that and neither will you. Here’s what we’ll do…

…we’ll fucking fight. (Roxy, there’s a time for this kind of language and it’s now.) We’re not powerless and we’re not voiceless. We don’t have majorities in the House or Senate but we do have representatives there. It’s also good to remember that most members of Trump’s own party feel exactly the same way about him that we do. We make sure that the people we sent to Washington—including Kamala Harris—take our strength with them and never take a day off.

We get involved. We do what we can to fight injustice anywhere we see it—whether it’s writing a check or rolling up our sleeves. Our family is fairly insulated from the effects of a Trump presidency so we fight for the families that aren’t. We fight for a woman to keep her right to choose. We fight for the First Amendment and we fight mostly for equality—not for a guarantee of equal outcomes but for equal opportunities. We stand up.

America didn’t stop being America last night and we didn’t stop being Americans and here’s the thing about Americans: Our darkest days have always—always—been followed by our finest hours.

Roxy, I know my predictions have let you down in the past, but personally, I don’t think this guy can make it a year without committing an impeachable crime. If he does manage to be a douche nozzle without breaking the law for four years, we’ll make it through those four years. And three years from now we’ll fight like hell for our candidate and we’ll win and they’ll lose and this time they’ll lose for good. Honey, it’ll be your first vote.

The battle isn’t over, it’s just begun. Grandpa fought in World War II and when he came home this country handed him an opportunity to make a great life for his family. I will not hand his granddaughter a country shaped by hateful and stupid men. Your tears last night woke me up, and I’ll never go to sleep on you again.

Love,

Dad

Aaron Sorkin .jpgOriginally posted in Vanity Fair, November 9th, 2016

Not quite Kansas yet Toto…

In Cuban Americans, Politics, US on September 15, 2016 at 2:51 pm

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Margarita Alarcón Perea

For a little over two years now, everyone who comes to Cuba from where ever, will ask the same question: “So, how are things now with all the changes?!” The intention is both naïve and endearing; most people actually think and believe that after December 17th of 2014, like magic a la Wizard of Oz, Dorothy (the Cuban Revolution) would magically receive the wand fluttering hand of the Good Witch of the North (in this case POTUS) and all things would be grand back in the land of Oz.

In order for things to “change” it’s going to take a heck of a lot more than paying visits, watching baseball games and holding talks. We need common sense, and a whole lot of chutzpah form the White House and/or a vote on The Hill.

Only then, will that much awaited change actually come to fruition. Mind you, I am not just referring to sales of goods from the US or the freedom to travel; I am talking about real change, for the better or worse, but change.

Sorry to say, no, that has not been the case.

In Cuba we have a saying “El pollo del arroz con pollo” which roughly translates as “the gist of it” but in a much more picturesque manner basically speaks to the nucleus of any given event, act or action.

In 1962 President John F. Kennedy signed the below mentioned Trading With the Enemy Act which pretty much set the blockade/embargo in motion. To this day and ever since President William J. Clinton signed Helms Burton into law in 1992 all you basically need to do is what President Barack H. Obama did today, once again extending what JFK began over half a century ago. A pattern if ever there has been one.

So, has anything changed in Kansas? Are we back yet?

No, Toto, it hasnt and no we´re not…

 

MEMORANDUM FOR THE SECRETARY OF STATE
                                    THE SECRETARY OF THE TREASURY

SUBJECT:         Continuation of the Exercise of Certain
                          Authorities Under the Trading With the Enemy Act

Under section 101(b) of Public Law 95-223 (91 Stat. 1625; 50 U.S.C. 4305 note), and a previous determination on September 11, 2015 (80 FR 55503, September 16, 2015), the exercise of certain authorities under the Trading With the Enemy Act is scheduled to terminate on September 14, 2016.

I hereby determine that the continuation for 1 year of the exercise of those authorities with respect to Cuba is in the national interest of the United States.

Therefore, consistent with the authority vested in me by section 101(b) of Public Law 95-223, I continue for 1 year, until September 14, 2017, the exercise of those authorities with respect to Cuba, as implemented by the Cuban Assets Control Regulations, 31 C.F.R. Part 515.

The Secretary of the Treasury is authorized and directed to publish this determination in the Federal Register.

BARACK OBAMA

El surrealismo electoral

In Politics, US on September 15, 2016 at 12:26 pm

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Por Lety Bonnin Gutstadt

En estas últimas semanas la candidata demócrata, Hillary Clinton, vio esfumarse su ventaja ante su rival republicano, el magnate inmobiliario Donald Trump, quien de casi 9 puntos porcentuales pasó a perder por un punto de diferencia.

Estas elecciones en Estados Unidos se vislumbran como las más  largas, costosas, mediáticas y peligrosas en la historia, el resultado será determinado entre los dos candidatos menos apreciados por los estadounidenses. Todo parece indicar que estas elecciones nos dejarán un nuevo mapa electoral, con cambios demográficos que favorecen mucho a los demócratas, para algunos analistas Texas, que es históricamente un feudo republicano, podría tener este año un voto demócrata. Hace unos días un importante periódico conservador del estado petrolero dio públicamente su apoyo a la ex secretaria de Estado, siendo la primera vez en 75 años que apoyan a un candidato demócrata.

Donald Trump ha llegado a las puertas de la Casa Blanca, desafiando todas las tradiciones políticas en Estados Unidos; él mismo se presenta como un “No  político” que dice lo que piensa y que tiene el valor desafiar todas las reglas del juego. No es menos cierto, que esa manera desenfrenada durante las primarias republicanas lo ayudó entre los insípidos candidatos de su partido, pero luego de lograr ser el candidato ha tenido que recular en varias ocasiones por ofensas a mujeres, latinos y musulmanes.

Muchos aseguran que Trump no cuenta con la preparación necesaria para convertirse en comandante en jefe, muchos están alarmados por su temperamento y su conocida falta de conocimiento y, de este modo, Clinton sigue siendo la única “adulta” en esta campaña.

Pero dejemos volar nuestra imaginación por un momento y pensemos en un Estados Unidos con Trump en la oficina oval; ¿se pondrá a pedir disculpas cada vez que hable sin pensar y ofenda?, ¿se terminará la eterna rivalidad entre Estados Unidos y Rusia? ¿Qué país se convertirá entonces en su rival?, ¿construirá el tan mencionado muro?, preguntas de difícil respuesta.

Una tarea un tanto complicada, imaginarse al magante en la Casa Blanca. Estados Unidos puede pasar a ser centro de grandes burlas a nivel mundial, pues no se puede gobernar diciendo “Donde dije digo, digo Diego”.

¡Qué Dios nos coja confesados si esto llegará a pasar!

Micheal Ratner

In ACLU, Cuba/US, Cuban 5, Julian Assange, National Lawyers Guild, Politics, Wikileaks on May 19, 2016 at 2:26 pm
"El autor, junto a Gerardo Hernandez su esposa Adriana Perez y Michael Ratner durante una de sus ultimas visitas a la Habana."

“The author with Gerardo Hernandez his wife Adriana Perez and Michael Ratner on one of Michaels last visits to Havana.”

 

By Ricardo Alarcón de Quesada

He came to Cuba often. The last time was in February 2015, on the occasion of the International Book Fair in which the Spanish edition of “Who Killed Che? How the CIA Got Away with Murder” was presented. It was the result of painstaking research and more than ten years demanding access from relevant authorities to official documents jealously hidden.

The work of Michael Ratner and Michael Steven Smith proved beyond doubt that the murder of Ernesto Guevara was a war crime committed by the US government and its Central Intelligence Agency, a crime that does not have a statute of limitations, although the authors are on the loose in Miami and flaunt their cowardly misdeed.
We met again in July on the occasion of the reopening of the Cuban Embassy in Washington. We were far from imagining that we would not meet again. Michael Ratner looked healthy and showed the optimism and joy that always accompanied him. On that occasion we celebrated that the Cuban Five anti-terrorist Heroes had returned home and also the fact that President Obama had had no choice but to admit the failure of Washington’s aggressive policy against Cuba.
Michael was always in solidarity with the Cuban people since as a very young person he joined the contingents of the Venceremos Brigade. That solidarity remained unwavering at all times. His participation in the legal battle for the freedom of our comrades, including the “amicus” he presented to the Supreme Court on behalf of ten Nobel Prize winners, was decisive.
A tireless fighter, for him no cause was alien. He stood always on the side of the victims and faced with courage, even at the risk of his life, the oppressors who dominated that judicial system. He also did it with rigor, integrity and love. More than a brilliant legal professional, he was a passionate fighter for justice.
He was present in 1968 at the Columbia University strike before completing his studies, and fought racial discrimination together with the NAACP. Soon after graduating he represented the victims of the brutal repression at the Attica prison. Thus he began a remarkable career –impossible to describe in just one article– which knew no borders: Nicaragua, Haiti, Guatemala, Palestine, a never ending list.
When nobody did, he undertook the defense of the hostages in the illegal naval base in Guantanamo. He convened more than 500 lawyers to do so –also for free– and achieved an unprecedented legal victory with a decision by the Supreme Court recognizing the rights of the prisoners.
Many other cases absorbed his time and energy, working in a team, without necessarily appearing in the foreground. He did not hesitate, however, to legally prosecute powerful characters like Ronald Reagan, Bill Clinton and George W. Bush whose “impeachment” he tried very hard to obtain.
He also accused Nelson Rockefeller, when he was governor, and more recently Defense Secretary Donald Rumsfeld. He published books and essays in favor of legality and human rights. He was considered one of the best American lawyers and chaired the National Lawyers Guild and the Center for Constitutional Rights and founded Palestine Rights. He combined his work as a litigator with university teaching at Columbia and Yale and helped train future jurists able to follow his example.
He was the main defender of Julian Assange and Wikileaks in the United States. An insuperable paradigm of a generation that aimed for the stars, he was an inseparable part of all their battles and will remain so until victory always.

A CubaNews/Google translation. Edited by Walter Lippmann.

December 17th and the Voice of Reason

In Cuba, Cuban Americans, History, Politics on December 17, 2015 at 5:01 pm

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Margarita Alarcon Perea

December 17th marks the anniversary of the first year of the release of Alan Gross, the return of three Cuban prisoners unjustly jailed in US prisons and for the first time presidents from both Cuba and the United States live on their respective television networks speaking about the same thing and both on the same page.

Last year Raul Castro and Barack Obama got their acts together and decided to do something that for far too long had been silenced, they gave voice back to reason and spoke of restoring relations between their two countries.

Since that day, which on all accounts was joyous albeit an enormous surprise, much has happened in the form of restoring the diplomatic side of the relations, but not much else. Watching the debate the other night I fear much more needs to be done before November of 2017. Yet I am hopeful.

At least Cuba wasn’t mentioned openly. So maybe the two pseudo Cuban contenders for their party’s nomination have since figured out that siding with irrationality by actually bolstering the notion of how they would turn back all that has happened since last year’s televised speeches or the less Latino hopeful candidates criticizing the current President of the United States for having “given so much in exchange for nothing” or ranting about how if he were to come down to the Caribbean’s largest island before leaving office might be indicative of nothing less than …say, treason? Of course, this is an exaggeration on my part, but heck, he was accused of not being “American” enough for almost two straight years!

In any case, it’s been a year already. The secretary of State has opened the long closed Embassy, the Stars and Stripes waves every day, morning, noon, and night. US tourists are coming down nonstop, Cuban Americans are devising ways of investing on the island in the most intuitive and inventive fashion ever. So I guess, Cuba won’t be part of the debates in the near electoral future.

Maybe the candidates have figured out that the voice of reason silenced for so long is now the shout of logic that just won’t keep quiet, lest they lose those historically beloved 28 electoral votes.

 

Originally posted on the Huffington Post

Step by Step

In Blockade, Cuba/US, Economics, Politics on October 20, 2015 at 3:38 pm

http://www.huffingtonpost.com/margaritta-alarcon/step-by-step_2_b_8339920.html

 

Margarita Alarcón Perea

 

Last century, I took off for my summer vacation in New York City. Upon arrival, I remember my mom telling me my father was over at the Mission on 38th, so I headed downtown to see him.

It was early summer, beginning of July; days were getting longer and night’s warmer in the City.

After entering the building over on Murray Hill I bumped into Abelardo Moreno, then Councilor at the Mission (Permanent Cuban Mission to the United Nations), in one of the halls on the way to catch the elevator leading to the Ambassadors office. Abelardo was in a hurry with a mound of papers in one hand and a lit cigarette in the other, I quickly said “hi” and as we were both travelling up to the top floor I asked: “what on earth are you doing so late in the day on a Saturday? Has somebody else decided to invade yet another sovereign state?!” Abe, said, no and then went on to explain, it was summer, and the gulf war was no longer on the table for Cuba as we were no longer members of the Security Council and since it was summer and no one was going off on vacation to the Caribbean, my father was bored and when he got bored he would find something for them to do. He said all of this in his classic ironic fashion with just the right amount of “Im loving every minute of this.” But what was this excess work load in the middle of the lethargic summer heat? Well, that´s the funny part, or the punch line of the joke. He along with the Minister Councilor, the second Ambassador, and two younger 3rd secretaries were gathering all the information my father was requesting in order to prepare a document that he would present to the General Assembly the first week in September, and would entitle: Necessity of ending the economic, commercial and financial embargo imposed by the United States of America against Cuba.

It was the summer of 1992, and so it all began.

Back in 1992 when this issue was first put forth it “won” a majority of 71 abstentions ,  3 votes against and 59 votes in favor of the resolution. We are now going on the 24th year that the United Nations General Assembly puts this resolution up for a vote. Since 1993, the balance flipped and votes in favor went in the triple digits, and abstentions in this century remain steady in the single digit margin, primarily 1, 2, 3. The one thing that has remained the same, just like the song, has been the votes against. Invariably swaying from 3 or 4 to sometimes 2 and then back to 3 or 4 again.

Come the morning of October 27th of this year 2015, the UN will once again hear a speech from Bruno Rodriguez Cuba´s Minister of Foreign Affairs. It will then hold the vote and a large screen will light up with the results.

What if this year there were to be an unprecedented surprise? The United States of America has in its Constitution something which provides for a very specific and clear separation of powers. Three branches of government such that no one person or group of peoples could ever again subject the nation to any form of tyranny. You have the Congress which is the legislative power that makes the laws, the Presidency which is the executive power which carries out the laws, and then the Supreme Court which evaluates the laws. Three groups that don’t necessarily have to be in sync and as it turns out, next October 27th, they won’t be.

Since the end of last year, President Obama has been stating on camera, where ever he goes, whenever asked about Cuba and the US, when he spoke at the State of the Union, he´s probably mentioned it to his cook at the White House: the US Congress should do away with the Embargo against Cuba. His reasoning has less to do with the atrocity that the Embargo has been, subjecting the Cuban people to depravations and hardships that go beyond reason; the Embargo has been qualified by many as the longest form of warfare against a sovereign nation in the history of the world. Granted, these have not been the arguments used by the President he adheres to Einstein’s definition of insanity. Yet whatever the case, whether you do away with it because it’s insane or inhumane, the gist is to do away with it.

Now, will the US break with its forefathers system of government or should I say, put it to the test of true democratic principles of decent? Will this presidency actually prove to the world that real democracy can actually happen? Will the executive instruct its Department of State to instruct its Ambassador to abstain during the vote next Tuesday?

It would be a first and definitely a vote, if not a political step,  in the right direction.

 

Published in The Huffington Post and End the Travel Ban

La última bandera

In Politics Relaciones Cuba EEUU on August 20, 2015 at 4:42 pm

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Ricardo Alarcón de Quesada

La ceremonia para levantar en su Embajada en La Habana la bandera de los Estados Unidos fue la noticia del día en todo el mundo el pasado 14 de agosto. Era lógico que así fuese pues era quizás la expresión más visible del giro en la política norteamericana después de la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas anunciada simultáneamente por los Presidentes Raúl Castro y Barak Obama el 17 de diciembre de 2014. Fue, como dijo John Kerry, el primer Secretario de Estado que visitaba Cuba en setenta años, un día histórico.

Que correspondiese a Kerry presidir tal acto era en cierto sentido también una manifestación de la justicia histórica. Desde sus años juveniles cuando al regresar de la guerra condecorado se puso a la cabeza de los veteranos que buscaron poner fin a la agresión contra el pueblo vietnamita hasta su larga carrera como Senador por Massachusetts, Kerry siguió una trayectoria coherente con lo que en su país se define como “liberalismo”. Su papel había sido determinante en el establecimiento de relaciones con Viet Nam y fue en el Senado una de las voces más críticas del bloqueo a Cuba y del uso de los fondos federales para “promover la democracia” en la isla.

Cincuenta y cuatro años atrás al cerrar su Embajada Washington creía que los días de la Revolución cubana estaban contados. Cuando tomó esa decisión, en enero de 1961, avanzaban sus planes para la invasión mercenaria que Cuba derrotaría en abril en menos de 72 horas en Playa Girón. Fracasado aquel plan intensificó sus acciones para asfixiar a la isla mientras elaboraba proyectos aun más agresivos que incluirían incluso el empleo de sus propias fuerzas armadas.

Consiguió que todos los gobiernos de América Latina, excepto México, rompieran también sus relaciones diplomáticas y cerraran sus misiones en la capital cubana. El golpe de estado que derrocó al Presidente Joao Goulart en Brasil fue elemento decisivo en el plan anticubano y dio paso a la larga noche de las dictaduras militares con su carga terrible de sangre, luto y dolor. Los pueblos latinoamericanos y sus democracias fueron víctimas directas de la pretensión yanqui contra la isla. Desde los años sesenta del pasado Siglo el derecho de Cuba a su independencia y la defensa de la democracia en el Continente han sido partes inseparables de una misma lucha.

Aunque fuera otra su intención tenían sentido las referencias a la democracia que repitió en su discurso el Secretario de Estado. Para aislar a Cuba Washington impuso hace medio siglo las peores tiranías. Ahora se vió obligado a reconocer a Cuba porque todos los demás ya lo habían hecho. La ruptura en el pasado marcó el inicio de una etapa sombría. El restablecimiento de las relaciones con Cuba ahora es ante todo la admisión de la derrota y la necesidad de buscar nuevos caminos. Al izar su bandera Estados Unidos no está indicando a nadie lo que debe hacer. Es al revés. Se está sumando a todos los demás. La enseña de las barras y las estrellas era la única bandera que faltaba y ahora, finalmente, se suma a la voluntad democrática del Continente.

Mucho ha cambiado esta parte del mundo desde aquellos tiempos en que la hegemonía norteamericana era acatada sin chistar.

Hace años ya que La Habana es una de las pocas capitales del planeta donde están presentes, con sus misiones diplomáticas y sus banderas, todos los demás países independientes del Hemisferio Occidental incluyendo todos y cada uno de los estados insulares caribeños. Más aun, sólo aquí hay una representación del pueblo de Puerto Rico cuya Misión Diplomática aunque opera bajo la responsabilidad de su movimiento patriótico es punto de encuentro frecuente de los visitantes puertorriqueños que son muchos y de todas las tendencias políticas sin excepción.

Queda mucho por andar en la senda de la “normalización” de las relaciones. Tal cosa es inconcebible mientras exista el bloqueo económico, continúe la usurpación de territorio cubano en Guantánamo y Estados Unidos mantenga su política injerencista. Tampoco resulta concebible en un contexto en que Washington pretende subvertir a gobiernos populares y progresistas en América Latina.

Ojalá Washington pueda aprender las lecciones de la Historia. Sus enseñanzas son muy claras para quien quiera verlas. Después de todo pocas veces brilló tanto el sol en La Habana como en la mañana del 14 de agosto.

¿Cómo y por qué regresa EEUU a Cuba?

In Politics on August 13, 2015 at 10:39 pm

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Tomado de Cartas desde Cuba

EEUU reabre su embajada en La Habana sin haber conseguido ninguna de sus exigencias, Cuba sigue con un sistema socialista, gobernada por el Partido Comunista, con los disidentes fuera de la ley, sin elecciones pluripartidistas, con el grueso de la economía estatal y sin devolver las propiedades estadounidenses confiscadas.

Dicho en palabras del Presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, “La Casa Blanca le ha entregado al régimen Castro una significativa victoria política a cambio de nada”. La pregunta es ¿podría Washington haber obtenido concesiones de La Habana?.

El Presidente Obama demuestra pragmatismo al aceptar el fracaso del bloqueo contra Cuba pero una vez reconocido es imposible sentarse a la mesa de negociación a imponer condiciones, como tampoco pudieron hacerlo al final de la guerra de Vietnam.

Si la imagen de los diplomáticos estadounidenses huyendo de Saigón escenifica su mayor derrota militar, la apertura de la embajada en el malecón habanero, simboliza el fracaso de la guerra económica de Washington contra la revolución cubana.

Tanto Vietnam como Cuba pagaron un altísimo costo humano, material y social. Hubiera sido ilusorio esperar otra cosa cuando dos naciones pequeñas y pobres se enfrentan a la mayor potencia tecnológica, económica y militar de todos los tiempos.

En Cuba, el plan era provocar hambre, miseria y desesperación para empujar a la gente a derrocar la revolución. En 1960 decretan un Embargo parcial y, ante la terquedad cubana, en 1962 lo refuerzan prohibiendo el comercio de alimentos y medicinas.

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La denuncia del Embargo es una bandera política que ha servido a Cuba para movilizar a la población. Foto: Raquel Pérez Díaz

Tras la caída de la URSS aprueban la Ley Torricelli, que prohíbe a las filiales estadounidenses en terceros países comerciar con Cuba. En 1996, en medio de una brutal crisis económica, cierran el cerco con la Ley Helms Burton, castigando también a empresas de otras naciones.

La estrategia cubana fue resistir, convirtiendo la denuncia del Embargo en una bandera política para unificar a los revolucionarios, marginar a los opositores y ganar aliados internacionales. Además, el bloqueo fue acusado de ser la causa de todos los problemas del país.

En el ámbito internacional EEUU pretendió aislar a Cuba. Si bien lo lograron en un inicio, el gobierno cubano fue, paso a paso, ganando aliados. Finalmente, Washington se quedó solo contra el mundo en su defensa del Embargo Económico a la isla.

América Latina decidió de forma unánime invitar a Cuba a la Cumbre de las Américas del 2015 y lo hizo contra la voluntad expresa de la Casa Blanca. A Obama le quedaban dos opciones, cambiar su política o retirarse y dejar la tribuna de Panamá a Raúl Castro.

Barack Obama no fue “débil”, llevó la presión del bloqueo al extremo, antes de proclamar su fracaso. Sancionó incluso a las empresas que comerciaban con Cuba equipos médicos y fue el presidente que puso las multas más altas a bancos de terceros países.

Sin embargo, cuando comprobó que el bloqueo no doblegaría a La Habana, decidió prescindir de una política que perjudicaba los intereses de EEUU. Ni siquiera contaba ya con el apoyo de sus socios de la OTAN, la Unión Europea o América Latina.

Tampoco dio el paso sin medir las consecuencias internas, sin estar seguro de que la mayoría del electorado estadounidense y cubanoamericano, lo apoyaría. Y aun así preparó a la opinión pública utilizando hábilmente los medios de comunicación.

La agencia de prensa estadounidense AP recibió “filtraciones” que mostraban el fracaso de las acciones encubiertas de la USAID en Cuba y el New York Times publicó una serie de editoriales preparando el terreno para el cambio hacia La Habana.

La estrategia de Obama fue impecable, apenas 6 meses después de hacer público el diálogo con Cuba, y a pesar de la guerra desatada por el Congreso, las encuestas dicen que el 72% de los estadounidenses apoyan la nueva política.

Con semejante respaldo los Demócratas no tienen nada que temer. Su plan parece ser erosionar el Embargo hasta transformarlo en un cascarón vacío, mientras los Republicanos se desgastan enfrentándose a la opinión pública y los empresarios.

Los estadounidenses ya viajan a la isla gracias a que su propio gobierno les permite violar la ley que prohíbe hacer turismo en Cuba. Mientras, a los empresarios se les dice que busquen las fisuras legales del Embargo para invertir y comerciar con La Habana.

Obama no se ha convertido al socialismo, lo que hace es poner los intereses de su país por encima de los de un anticastrismo que se ha gastado ya cientos de millones de dólares del contribuyente para solo obtener una interminable cosecha de derrotas.

El Presidente de EEUU propone una política diferente, una invasión de turistas y empresarios que carcoma los cimientos de la revolución. Lo hace además en un momento clave, en medio de un cambio generacional en la dirección del gobierno y el Partido Comunista.

Es difícil saber si la nueva estrategia resultará más efectiva pero Barack Obama será recordado como el primer presidente que, en el caso de Cuba, comprendió a Einstein cuando dijo que para lograr resultados distintos, hay que actuar de forma diferente.

The “Blanco” Effect

In Politics on August 12, 2015 at 5:52 pm

Margarita Alarcon Perea

In my most recent post of last week, I commented on how diplomacy was a means to achieve goals of mutual respect and understanding vis a vie representations from government to government. This was related specifically to Secretary of State John Kerry’s upcoming visit to Havana and a piece that was in the news then.

Today, Cuba and the US are pretty much all over the news again. You have Richard Blanco who has been asked to write and read a poem on the 14 of August in Havana when the flag raising ceremony will take place; and then you have at least one senator and two members of the House of Representatives that are “upset” about the fact that the White House has let it be known that there will be no Cuban dissidents invited to the ceremony. They are so “upset” that they have gone from holding press conferences to putting out public statements on the topic.

Once again, there are members of the Cuban American community who are out of touch. President Obama spoke on the 17th of December of last year. He made it very clear that his aim was to fix a situation that had been broken for far too long, he then said he’d reestablish diplomatic relations.

These relations should be established taking certain criteria into account. I agree with this, and these criteria could be, say, the Vienna Accords, Geneva Convention, basic historic diplomatic game plays, I don’t know, common sense, maybe?

This Friday’s event in Havana like the one on the 20th of July in Washington D.C, signifies that two governments have decided to accept one another and work towards a better reality. It also means that the peoples of both those nations will finally have a chance to pursue the type of life their predecessor’s didn’t: one of mutual respect and understanding. Latin America is no longer anyone’s “backyard” and hopefully the United States with the recent game changing acts of this administration will be laying down the basis for future US relations in the region no longer being seen as “us against them”, but rather “all of us together”, or at the very least in President Raul Castro’s words today “coexisting in a civilized manner”.

It fascinates me though and gives me a lovely sense of pride that of the two main news items today regarding Cuba and the US and the Embassy, there is one regarding a person of Cuban origin who has the common sense lacking in so many others.

Thank goodness for the sanity of so many on both sides of the straights. Thank you Richard Blanco, engineer, diver, intellectual, poet, Cuban and American. I won’t be there on Friday but I am sure you will do both your nations proud.

Also published in The Blog – Huffington Post