Maggie Alarcón

Archive for the ‘Puerto Rico’ Category

EL FINAL DE UNA FARSA

In Politics, Puerto Rico, US on July 22, 2016 at 12:41 pm

Puerto Rican boy

 

Ricardo Alarcón de Quesada

La leyenda parecía eterna pero, sin embargo, se disolvió en la nada, en apenas poco más de una semana.

A mediados del pasado siglo Estados Unidos había anunciado a bombo y platillo que Puerto Rico dejaba de ser una colonia y se transformaba en un socio con el que habría suscrito un Pacto, supuestamente entre iguales, bautizado como “estado libre asociado”.

Como mago que saca un conejo del sombrero, Washington mostró orgulloso la nueva criatura ante la Asamblea General de la ONU y advirtió que en lo adelante no le rendiría cuentas sobre la situación de un territorio que ya no estaría bajo su dominio. La Asamblea, que en 1953 era ampliamente controlada por Estados Unidos, endosó esa posición en una votación de 26 a favor, 16 en contra y 18 abstenciones. En otras palabras a pesar de la Guerra Fría y del poderío entonces indiscutido que ejercía sobre un Foro en el que aun no participaban la mayoría de sus doscientos miembros actuales, el mago no pudo convencer siquiera a la mitad de la Asamblea.

Al interior de la isla los nacionalistas e independentistas sufrieron la más brutal represión. Muchos cayeron combatiendo o asesinados, no pocos perdieron sus trabajos y sufrieron persecución y discriminación. Otros fueron condenados a largas sentencias en prisiones federales, entre ellos, Pedro Albizu Campos, quien sólo fue liberado cuando estaba al borde de la muerte.

Año tras año los patriotas denunciaron la farsa y reclamaron la solidaridad internacional pero su reclamo parecía encarar la sordera universal.

Entretanto la ONU fue cambiando. A ella entraron decenas de países, de África, Asia, el Caribe y Oceanía, provenientes de un proceso que desmanteló a los viejos imperios coloniales. A casi todos. Washington se las arregló para seguir practicando el colonialismo como si nada hubiese ocurrido en el mundo.

La ONU adoptó en 1960 la Declaración 1514 (XV) proclamando el derecho inalienable a la independencia de todos los pueblos aun sometidos al dominio foráneo y estableciendo la obligación de las potencias coloniales a transferirles el poder para que pudiesen disfrutar de “una independencia y libertad absoluta”.

Desde la creación del Comité Especial de la ONU encargado de aplicar esa Declaración los boricuas trataron de ser escuchados. No lo lograron hasta 1973. A partir de ahí cada año el Comité aprobó resoluciones que, siempre adoptadas también por la Asamblea, le reconocieron a Puerto Rico ese derecho y exhortaron a Estados Unidos a actuar en consecuencia. Washington tercamente insistió en que el asunto había sido resuelto con la creación del “estado libre asociado”. Este año, en la discusión del Comité, participaron los representantes de todos los sectores puertorriqueños absolutamente, sin excepción, incluyendo al actual Gobernador de la isla y a quienes abogan por su anexión a los Estados Unidos y todos, sin excluir a alguno, admitieron que es una situación colonial que debe ser resuelta con urgencia y de acuerdo con el mandato de la ONU.

Una cuestión gravitaba sobre este debate. La crisis económica de la isla, consecuencia del fracaso del modelo económico que se le impuso, había conducido a una deuda colosal y la insolvencia. Las autoridades locales quisieron encontrar remedios por sí mismas imaginando que tenían capacidad para hacerlo pues así lo sugería el viejo mito. Ensayaron también, inútilmente, que se les permitiese acogerse a los procedimientos de bancarrota como hizo, por ejemplo, Detroit. Pero en pocos días fueron obligadas a despertar. La Corte Suprema, el Congreso y la Administración norteamericana solemnemente y en términos inequívocos dijeron lo que los patriotas nunca se cansaron de denunciar: Puerto Rico carece de soberanía propia y está sujeta completamente a los poderes de Washington, o sea, es una posesión norteamericana, un territorio colonial. Para colmo el Presidente Obama sancionó una ley que crea una Junta de Control Fiscal que se ocupará de cobrar la deuda y dirigirá las finanzas y la economía puertorriqueñas. Los siete miembros de la Junta serán designados por Washington. Sin contar para nada con el imaginario “socio” le despojaron de sus escasos atributos.

Como era de suponer la situación ha generado un rechazo unánime.

El telón finalmente ha caído sobre la farsa del “estado libre asociado”.

Dando muestras de altura y generosidad las fuerzas independentistas han propuesto una salida posible. Por su iniciativa, además de la Resolución anual, el Comité aprobó por unanimidad un Acuerdo especial encargando a su Presidente emprender sus buenos oficios para promover un diálogo entre Washington y quienes buscan la descolonización con el fin de resolver este caso conforme a lo que la ONU ha demandado por muchos años ya. Obama tiene la palabra.

Publicado originalmente en Por Esto!

Puerto Rico: la hora de la verdad

In Cuba, Elecciones, History, Politics, Puerto Rico, US on July 22, 2016 at 12:23 pm

puerto_rico_1

Por Ricardo Alarcón de Quesada

A mediados del pasado siglo la diplomacia estadounidense se anotó uno de sus mayores triunfos. Hizo creer al mundo que Puerto Rico había dejado de ser una colonia para transformarse en un ente extraño al que nombraron “Estado Libre Asociado (ELA)”. Se dijo entonces que la isla después de alcanzar plenamente su autonomía decidió suscribir con su antigua metrópolis un pacto libremente convenido entre iguales.

En su momento el engendro fue presentado como punto de referencia, como modelo a seguir por otros. El territorio fue invadido por capitales norteños que se beneficiaron de privilegios y exenciones impositivas y exhibió índices de crecimiento notables. Se hablaba incluso del “milagro” económico puertorriqueño.

La realidad profunda iba por otros caminos. Las producciones autóctonas -la agricultura, la industria, los servicios- fueron aplastadas por las del poderoso “socio”. Para muchos emigrar a Estados Unidos fue la única salida mientras su tierra se extranjerizaba sin remedio. El incesante éxodo muestra cifras elocuentes, quedan en la isla alrededor de 3 millones de habitantes mientras ya son 5 millones los que malviven en la Norteamérica que los discrimina y desprecia.

Para imponer ese modelo Washington persiguió con saña a los nacionalistas e independentistas. La “vitrina democrática” negaba al pueblo su derecho inalienable a la libertad y para ello recurrió a todos los métodos entre los que no faltó la violencia represiva

Los patriotas no cesaron nunca en su lucha por la independencia y se empeñaron por desenmascarar la farsa colonial y alcanzar la indispensable solidaridad internacional. Lo hicieron con tenacidad admirable en la Organización de Naciones Unidas desde que la ONU, en 1960, proclamó el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación e independencia. Consiguieron desde 1973 que el Comité de Descolonización favoreciera su reclamo año tras año.

Entretanto el diseño económico del ELA entró en una crisis cada vez más profunda y encara hoy la bancarrota y la insolvencia. Las autoridades locales -el Gobernador y la Asamblea Legislativa- trataron de encontrar soluciones imaginando que tenían potestad para hacerlo y que podrían contar con el apoyo de quien se suponía era su “socio”.

La verdad, sin embargo, se impuso de modo sorprendente y brutal. En pocos días, casi al mismo tiempo, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, el Congreso Federal y el Presidente Obama lo dijeron alto y claro para que todos lo entiendan: Puerto Rico carece de soberanía propia, no es más que un territorio colonial y está completamente sometido a las decisiones de su dueño. Y para que nadie se confunda promulgaron una ley creando la Junta de Control Fiscal. Sus siete miembros, designados por Washington, se encargarán de administrar y dirigir la colonia.

La indignación generalizada estalló con fuerza este verano en la sesión del Comité de la ONU. Allá fueron decenas de representantes de todas las tendencias y todos los sectores de la sociedad incluyendo al Gobernador García Padilla.

El Comité además de aprobar una vez más la Resolución que sostiene el derecho a la independencia de Puerto Rico, dio un paso adelante y por unanimidad decidió encargar a su Presidente que promueva un diálogo entre Washington y los boricuas para lograr la descolonización de la isla. De ese modo se ofrece una salida constructiva que Obama debería aprovechar. Habiendo reconocido que engañó al mundo y que Puerto Rico es aun la principal colonia del planeta, Estados Unidos tiene la obligación ineludible de poner fin a una situación violatoria del Derecho Internacional que ha durado ya demasiado tiempo.

 

Publicado originalmente en Por Esto!

La voz de Puerto Rico: su larga marcha

In Calle 13, Puerto Rico on February 12, 2015 at 1:11 pm

Por Ricardo Alarcón de Quesada

Algo inesperado sucedió el 28 de enero en la primera sesión plenaria de la más reciente Conferencia Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), celebrada en San José, Costa Rica: Rubén Berríos, Presidente del Partido Independentista de Puerto Rico (PIP), hablando desde el escaño nicaragüense en tiempo que le cedió el Comandante Daniel Ortega, hizo un breve y sólido alegato por la independencia de su Patria y llamó a la solidaridad concreta de la CELAC.

En la Cumbre anterior, en La Habana en 2014, se había acordado atender el caso de Puerto Rico pero estaban ausentes los que luchan por la liberación de ese territorio latinoamericano y caribeño que es colonia de Estados Unidos desde 1898.

Nunca antes los representantes de ese pueblo habían podido participar en reuniones semejantes de las tantas realizadas en el Continente durante más de un siglo.

Su presencia en otros foros, sin embargo, ha sido notable. El propio Berríos es bien conocido en la Internacional Socialista cuya Vicepresidencia ha ocupado por largos períodos.

En el Movimiento de los Países No Alineados desde la Conferencia de 1964 en el Cairo han ocupado su asiento, junto a los movimientos de liberación nacional de otros Continentes, los que en Puerto Rico siguen la corriente de la nueva lucha que durante muchos años dirigió Juan Mari Bras. Figura imprescindible de la historia latinoamericana, Juan se ganó el reconocimiento y el respeto de los líderes del Tercer Mundo con quienes compartió en sus principales eventos internacionales.

Juan y Rubén eran continuadores de la búsqueda incesante de la solidaridad para la pequeña isla del Caribe, sometida al Imperio más poderoso jamás conocido el cual se ha empeñado además, infructuosamente, en despojarla de su cultura, su idioma, su identidad. Estuvieron presentes, cabildeando sin pausa, en la Sociedad de las Naciones, primero y después de la Segunda Guerra Mundial en San Francisco y en los años fundadores de la ONU. Fue una tradición ininterrumpida que inició Pedro Albizú Campos antes de su largo encierro en las prisiones federales.

Tras incontables esfuerzos, en 1972 el Comité Especial de Descolonización reconoció el derecho inalienable de Puerto Rico a la autodeterminación y la independencia y así lo ha reiterado en informes que anualmente son aprobados por la Asamblea General. En 1973 y en varias ocasiones posteriores Mari Bras y Berríos intervinieron en los debates junto con portavoces de una amplia gama de opiniones del territorio. La batalla diplomática en la ONU fue durante mucho tiempo un empeño casi exclusivo de Cuba aunque en los últimos años las resoluciones son promovidas por un grupo de países de la región y aprobadas por consenso, sin oposición, por todos los miembros del Comité.

A partir del triunfo de 1959 el Gobierno revolucionario convirtió el apoyo a la independencia de la isla hermana en una prioridad de su política exterior que ha sostenido consecuentemente rechazando las presiones de Washington. Para los cubanos se trata de un compromiso ineludible que viene de los tiempos en que José Martí dirigió la lucha común de los dos pueblos.

Pese a los defectos y mutilaciones de la república pre-revolucionaria esa solidaridad se mantuvo viva, si bien no siempre se alzó con la entereza que demandaba el mandato histórico. En Cuba hallaron refugio y ayuda los patriotas de la Antilla menor que sólo fueron reprimidos y perseguidos cuando en La Habana se impusieron los peores regímenes, especialmente durante las tiranías de Gerardo Machado y Fulgencio Batista.

El respaldo nacional a esa causa alcanzó gran relieve, en el primer tercio del Siglo XX con la labor de la Sociedad pro Independencia de Puerto Rico, fundada y dirigida hasta su muerte por el eminente intelectual cubano Enrique José Varona quien fue también Vicepresidente de la República.

Desde su creación en 1922 la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) ha mantenido un Comité pro independencia de Puerto Rico, su único de carácter permanente, que en su tiempo lideró Fidel Castro Ruz.

En 1949 en una reunión de la OEA en La Habana el gobierno del Presidente Carlos Prío Socarrás propuso incluir a Puerto Rico entre los territorios coloniales de cuya independencia la recién creada Organización debería ocuparse. La propuesta, respaldada por la Guatemala de Arévalo y la Argentina de Perón, generó un forcejeo diplomático prolongado y a veces sórdido en el que se impuso la voluntad norteamericana. Aunque la moción fue derrotada, vale la pena recordar que en aquel encuentro participó, como miembro de la delegación cubana, Juan Juarbe y Juarbe, dirigente del Partido Nacionalista de Puerto Rico exilado en Cuba hasta su expulsión después del golpe de estado batistiano. El mismo Juarbe que en 1964 integraría la delegación oficial cubana a la Asamblea General de la ONU que encabezó Ernesto Che Guevara.

Durante una etapa que parecía interminable y en la que se les obligó al silencio, Cuba trató de ser la voz de los boricuas. Por eso causa especial alegría a los cubanos lo ocurrido en San José precisamente en el aniversario del natalicio de José Martí.

Finalmente, por primera vez en un evento oficial latinoamericano al más alto nivel, Puerto Rico pudo expresarse por sí mismo.

En ocho minutos Berríos, dijo lo que había que decir. Sin Puerto Rico libre no habrá verdadera independencia latinoamericana. Su discurso fue ajeno a todo sectarismo. Habló en nombre de la inmensa mayoría del pueblo que en el plebiscito de 2012 rechazó el status colonial de la Isla. Sus palabras sintetizaban una marcha larga y azarosa que aun no concluye.

La imagen de las mil palabras

In Musica, Puerto Rico, US on November 22, 2013 at 1:43 pm

Ricky Mano

La mano de un gran puertorriqueño @ricky_martin, reclamando Libertad y Justicia para Óscar López Rivera  anoche durante la celebración en Las Vegas de los  Premios Latin Grammy.

From the heart of Cuba/Del Corazón de Cuba Diana Fuentes

In Calle 13, Cuba, Puerto Rico on August 15, 2013 at 12:03 pm

 It is undeniable that Diana Fuentes is one of the most prolific and interesting artists of her generation. A unique voice with a remarkable interpretive power, the Cuban singer-songwriter is set to introduce one of the most impressive albums within the Latin genre. The new album is a milestone, a colorful all-encompassing and original production that explores a wide range of sounds.  It will be released in Latin America and the United States through Sony Music Latin.

 ‘Planeta Planetario’ includes 12 songs and was recorded in Havana (Cuba) and San Juan (Puerto Rico), where Diana currently resides.  Under the production of Eduardo Cabra (‘Visitante’ from Calle 13) and with the collaboration of a select group of musical guests, this album is unsurprisingly one of the most noteworthy albums of all time.

 Diana captures the tradition of great singers, musicians and Cuban artists integrating it into her own style of composing, performing and expression through her music.  By fusing Afro-Cuban rhythms, pop, folk and electronic music among others, Diana created an eclectic group of songs that comprise ‘Planeta Planetario’.

“It’s been years of hard work. It’s been a long wait, especially for the fans that have followed me since the beginning, but I’m certain that everything comes at the right time. I am very happy with the final result.  It is an album that marks a time in my life with many changes, mostly positive.  I hope to perform live very soon because it will be a very special moment for my musicians, fans, and myself.  Being part of the Sony Music Latin family is a great opportunity for me as a Cuban artist.  I will be eternally grateful to Afo Verde for his support and trust, as well as to his entire team”, reveals Diana.

“Working with Diana has been very interesting…very intense. As a producer I have guidelines, but this has been a real mutual collaboration; Diana has broad experience as a singer, songwriter and also on stage.  She dresses each song not only with her voice but with her interpretive strength”, explains Eduardo Cabra, producer of ‘Planeta Planetario’.  “Personally, it was a discovery of many sounds from Cuba.   When you have the time to explore a country you can dive into its musical traditions and in the end you realize that you have added many new elements to your musical knowledge,” affirmed Cabra.

During the process of creating the album, Diana also had time to write and compose. On the piano with a pencil in hand, she delivered new songs that were added to the previous repertoire of ‘Planeta Planetario’.Diana and Eduardo’s idea was to recreate a unique atmosphere for each song, recording her vocals on different days in order to capture the essence and feeling of each track.  During the recording process, guest musicians were invited to participate in the project as it developed.  Friends of Eduardo and Diana’s such as Sebastian Paz, Carlos Varela and others would drop in the studio to collaborate on songs or create original compositions.  Another special guest on the album was Martin Ferres (Bajofondo), who made an amazing contribution to the bandoneón on the song “Ritmo Sexual”.

The album is finished and the expectations continue to rise.  Diana Fuentes fans anxiously await the album and her radiant on-stage presence.  It is time to discover Diana Fuentes and her ‘Planeta Planetario’.

For more information about Diana Fuentes please visit:

www.dianafuentes.com 

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 Diana Fuentes es sin dudas una de las artistas más prolíficas e interesantes de su generación.  De voz única y con una gran potencia interpretativa, la cantautora cubana llega para presentar uno de los discos más impactantes dentro de la música Latina.  Su nuevo álbum es original, completo y explora una amplia gama de sonidos y colores y que, además, marcará un hito en la industria, una artista y álbum que llegan a Latinoamérica y Estados Unidos a través de Sony Music Latin.

‘Planeta Planetario’ es un álbum de 12 canciones, grabado en La Habana (Cuba) y San Juan (Puerto Rico) donde actualmente reside Diana.  Bajo la producción de Eduardo Cabra (‘Visitante’ de Calle 13), con la colaboración de un selecto grupo de músicos invitados, este disco se convierte en uno de los trabajos más interesantes de los último tiempos.

Diana captura la tradición de grandes cantantes, músicos y artistas cubanos integrándolo en su propia forma de componer, interpretar y expresar sus propias canciones.  De esta forma ha creado un sonido ecléctico, en el que explora con los sonidos afrocubanos, pop, folklor y música electrónica, entre otros, para crear este exquisito grupo de canciones que conforman ‘Planeta Planetario’.

“Han sido tiempos de mucho trabajo. Para el público que me ha seguido durante todos los años anteriores, ha sido una larga espera, pero tengo la total convicción de que todo cae en su tiempo.  Estoy muy feliz con el resultado final, es un disco que marca una época en mi vida de muchos cambios, en la mayoría positivos. Espero presentarlo muy pronto en vivo, porque los músicos que me acompañen, el publico y yo viviremos un momento bien especial.  Llegar a la familia de Sony Music Latin, es una gran oportunidad para mí como artista cubana. Le estaré eternamente agradecida a Afo Verde por su apoyo y su confianza, al igual que a todo el equipo que lo acompaña”, dice Diana.

“El trabajo con Diana ha sido muy interesante, muy intenso.  Como productor tengo lineamientos, pero esto ha sido una verdadera colaboración mutua; Diana tiene muchísima experiencia como cantante, compositora y además en el escenario. Ella interpreta, ella viste cada canción no solo con su voz sino con su fuerza interpretativita”, explica Eduardo Cabra, productor de ‘Planeta Planetario’.  “Personalmente fue un descubrimiento de muchos sonidos de Cuba, como en cada país cuando tienes el tiempo puedes sumergirte en su tradición musical y al final dimensionas que sumas muchos elementos nuevos a tu conocimiento musical”, afirmó Cabra.

Durante el proceso de creación del álbum, Diana también tuvo tiempo de escribir y componer.  En el piano y con un lápiz surgieron nuevas canciones que se sumaron a las que previamente habían elegido para‘Planeta Planetario’.  La idea de Diana y Eduardo fue la de recrear un ambiente exclusivo para cada canción, grabando las voces en días diferentes para capturar la esencia y sentimiento de cada tema. Así se fueron sumando los músicos invitados, llegaron al proyecto a medida que se desarrollaba el proceso de grabación.  De esta manera pasaron por el estudio muchos amigos de Diana y Eduardo, para plasmar esas composiciones originales y otras en las que colaboraron cantautores como Sebastian Paz, Carlos Varela entre otros.  Un invitado especial fue Martín Ferrés (Bajofondo) quien hizo su gran aporte en el bandoneón en “Ritmo Sexual”, una de las canciones del álbum.

El disco ya está finalizado y la expectativa sigue creciendo por conocer el talento de Diana Fuentes, su álbum y esa energía que irradia desde el escenario. Ha llegado el momento de descubrir a Diana Fuentes y su ‘Planeta Planetario’.

Para más información sobre Diana Fuentes visite:

www.dianafuentes.com 

Como han pasado los años…

In Alan Gross, Blockade, Calle 13, Cuba/US, Cuban 5, Puerto Rico on October 4, 2012 at 1:34 pm

 

 

Por María de los Ángeles Vázquez

                                                                                                                                                                                                                        /Especial para CLARIDAD

Con motivo de cumplirse 14 años del injusto encarcelamiento de los cinco antiterroristas cubanos, el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Cubanos, que coordina la compañera y amiga Alicia Jrapko, organizó una gira por las ciudades estadounidenses de Washington, D.C., Nueva York y San Francisco, del 12 al 20 de septiembre. Desde Cuba llegó uno de los creadores de la nueva trova cubana, Vicente Feliú, acompañado del maestro guitarrista Alejandro Valdés; y desde Puerto Rico, el ex prisionero político Rafael Cancel Miranda. Feliú y Valdés ofrecieron conciertos en las tres ciudades y Cancel Miranda fue el orador principal en un panel sobre el caso de Los Cinco en Washington, D.C., que incluyó, entre otros, al reputado abogado cubano José Pertierra y al ex senador Demócrata Tom Hayden.

De camino a Washington, D. C. junto a Rafael en la mañana del 12 de septiembre, pensaba en aquel otro viaje—el de ida—del 1 de marzo de 1954. Desde entonces habían transcurrido 58 años, y como dice aquel viejo bolero que popularizó Rocío Durcal, “Como han pasado los años, como han cambiado las cosas”. Por mi mente pasaba la imagen de un Rafael de 23 años, parado en la acera frente al capitolio estadounidense, esposado, desgarbado, mirando fijamente hacia el enjambre de fotógrafos para enunciar su declaración al mundo: “I’m not sorry”. La prensa estadounidense tildó al comando boricua que atacó el Congreso estadounidense ese día (Lolita Lebrón, Andrés Figueroa Cordero, Irvin Flores Rodríguez y Rafael Cancel Miranda) de “locos”, “fanáticos”, “terroristas” y, por supuesto, “comunistas”. Las embajadas de los países sujetos al poder político y económico de los Estados Unidos se apresuraron a emitir declaraciones de solidaridad con su país huésped, paladín incuestionable en esa época “de la democracia y el progreso”. Cabe notar que eran los tiempos de las dictaduras de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela y Fulgencio Batista en Cuba. Desde este último país, un teniente coronel del régimen batistero, de nombre José María Ignacio Salas Cañizares, fue presto en declarar que su gobierno había expulsado al “delincuente” Cancel Miranda de Cuba en agosto de 1952 bajo cargos de conspirar contra el gobierno de Batista. Se refería al hecho de que tan pronto como Batista usurpó el poder el 10 de marzo de 1952, accedió al reclamo de la embajada estadounidense de detener y deportar a Cancel Miranda a Puerto Rico.

Volviendo al 2012, en la noche del 12 de septiembre, Vicente Feliú y Alejandro Valdés ofrecieron el primero de su ciclo de conciertos en la magnífica Sala Bolivariana de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela. Funcionarios de la embajada venezolana y de la Sección de Intereses de Cuba —esta última presidida por el embajador Jorge A. Bolaños— recibieron a la delegación del Comité Internacional por la Libertad de los Cinco, junto a los artistas cubanos y el otrora “delincuente” Cancel Miranda. Compañeras y compañeros solidarios de países hermanos abarrotaron la sala para escuchar las interpretaciones de Vicente Feliú y Alejandro Valdés. Al día siguiente el embajador Bolaños ofreció un cóctel en su residencia donde nuevamente los hermanos caribeños y latinoamericanos se reunieron en apoyo a Los Cinco.

El viernes 14 de septiembre, se llevó a cabo un foro en el Freedom Hall de Washington, D.C. Allí se leyó un mensaje de solidaridad enviado por la activista estadounidense Ángela Davis; el abogado José Pertierra explicó el estado actual del caso de Los Cinco desde la perspectiva legal; y el ex senador Demócrata por California y activista político Tom Hayden, entre otros planteamientos, reafirmó su compromiso con la campaña por la libertad de los cinco hermanos cubanos. Cancel Miranda, el orador final de la noche, hizo referencia a la campaña por la excarcelación de los cinco nacionalistas puertorriqueños, la cual logró la liberación incondicional de estos en septiembre de 1979. Puntualizó, además, cómo la solidaridad internacional fue un elemento clave en el proceso de liberación.

El sábado 14 de septiembre, Rafael y yo salimos temprano en la mañana para Nueva York. Distinto al viaje de 1954, esta vez Rafael dejaba atrás la ciudad de Washington, D.C. después de tres días de recibir la más fuerte solidaridad con Puerto Rico y con los Cinco Hermanos Cubanos. Esta vez Rafael no iba a enfrentar un segundo juicio en Nueva York, ni dormiría en una fría celda, ni recibiría una golpiza inmisericorde. Esta vez el viaje de Washington, D.C. a Nueva York sería acompañado de seres muy queridos. Iba feliz, fuerte y triunfante.

Volviendo al bolero, finaliza con las siguientes líneas: “….habrán pasado los años/ pero el tiempo no ha podido/ hacer que pase lo nuestro”. Ciertamente han pasado los años y han cambiado muchas cosas. Hoy día, Cuba y Venezuela son países estandartes de una nueva Latinoamérica. Por otra parte, hay cosas que jamás deben cambiar. La lucha y la solidaridad lograron abrir las puertas de las mazmorras imperiales en 1979, y esa misma lucha y solidaridad traerá la libertad a nuestros cinco hermanos cubanos. Así fue y así volverá a ser porque nada hará que cambie “lo nuestro”, que es el triunfo de la verdad y la justicia. ¡Libertad para Los Cinco!

28 de septiembre de 2012

 

Memorias de un Ciudadano

In General, History, Human Rights/Derechos Humanos, Puerto Rico, Social Justice, US on November 30, 2011 at 3:17 pm

 

Por Juan Santiago Nieves

Nota
Este es el prólogo de la nueva edición electrónica (ebook) de Memorias de un ciudadano,  que pronto estará disponible  y podrán comprar en www.juanmaribras.org.
 

“El Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico se constituye para luchar por la liberación de Puerto Rico: liberación política, por la vía de la independencia y la democracia; liberación económica, mediante el establecimiento de un sistema eficaz de producción y de participación equitativa en la riqueza; liberación social, luchando por eliminar todo prejuicio y fomentando la más completa fraternidad de la familia puertorriqueña; y liberación cultural, procurando sincronizar el desarrollo de nuestra cultura con los más sólidos aportes de la cultuta universal”.
Memorias de un Ciudadano, pág. 148.

Fundado en el Tratado de París, el gobierno norteamericano determinó, unilateralmente, cuáles serían los “derechos civiles” de los habitantes de Puerto Rico:

“…respecto a los naturales, su condición y sus derechos civiles se reservan al congreso, quien hará las leyes para gobernar los territorios cedidos…”.

Y los tribunales norteamericanos conceptualizaron, a finales de siglo XIX, este “nuevo poder” del soberano en los siguientes términos:  
       
“El poder del Congreso sobre los territorios… es general y pleno … surge y deriva … del poder otorgado por la Constitución para establecer todas las reglas y reglamentos necesarios … El poder de adquirir territorio por conquista, por tratado y por cesión es un corolario de la soberanía nacional.”

La recreación de este proceso histórico nos permite entender el esquema de dominio implantado en nuestro territorio. La pretensión norteamericana de que Puerto Rico y su población “le pertenecen” ha estado en vigor desde entonces. Se trata nada menos que la concepción de un discurso que atribuye la condición de mercancía –propiedad– a los seres humanos en el tráfico y comercio de las naciones. He ahí la coordenada de la relación colonial. La metrópolis es “soberana”, y ejerce los poderes, como estado nacional, en el territorio ocupado o conquistado.

La población civil “adquirida” disfruta la condición de siervos –súbditos– del gobierno central que le impone, a su vez, una constitución y leyes. Todo este proceso de esclavitud en masa –colonialismo– se da a contrapelo de las luchas internas libradas en las naciones en el siglo XIX para

Juan Mari Bras a la carga

abandonar la organización económica fundada en la esclavitud, que dio paso al trabajo asalariado.

Así, la lucha por la independencia de Puerto Rico ha estado matizada por la soledad y el sacrificio. Decenios de opresión, de humillación, de  esclavitud y servidumbre han marcado la historia de nuestro régimen colonial que ya ha alcanzado la edad de los siglos.  La historia oficial  excluye al movimiento de independencia y lo condena al ostracismo de las masas mediatizadas por el espectro del colonialismo.

Multiplicidad de sacrificios, incomprensión, martirio, exilio, persecución, penurias y profunda soledad caracterizan la ruta.

1Como alzar la voz y  articular las acciones para contrarrestar esta ofensiva de la metrópolis ha sido un reto inmenso a lo largo del tiempo.  El amor a nuestro pueblo ha sido el norte de la lucha. Se trata de un amor inconmensurable que nos vincula aun bajo el espectro del silencio.  Nuestro pueblo respeta, aunque ello no se traduzca aún en una clara conciencia política, a nuestros luchadores y luchadoras por la independencia, a quienes distingue por su honestidad, verticalidad y voluntad de sacrificio. Juan Mari Brás es uno de ellos.

Enfrentar con sensibilidad la fuerza bruta de los imperios, sin deshumanizarnos, ha constituído un gran desafío. Hemos tenido que crecer y evolucionar para preservar nuestra humanidad frente a los que violentan la paz de nuestro espacio nacional. ¡Qué riqueza de seres humanos hemos producido!


NOTAS

  1.  “Esta de pie… no le arredó el silencio… no le duele la herida”.  Memorias… págs 133-134 de la primera edición.